Holcim registró pérdidas millonarias por la crisis de la construcción

La cementera suiza reportó un rojo de $3.839 millones en el primer trimestre de 2026, revirtiendo las ganancias del año previo ante el estancamiento de la obra pública y el consumo.

La parálisis del mercado interno golpea a la industria pesada

El escenario económico de Argentina presenta una dualidad cada vez más marcada, y la industria del cemento se ha convertido en el termómetro más preciso de esta brecha. Holcim, la segunda mayor productora de cemento del país, presentó su balance correspondiente al primer trimestre de 2026 ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), revelando cifras alarmantes que reflejan el profundo impacto del parate en la construcción y la ausencia de dinamismo en el mercado interno.

Según los estados financieros consolidados, la filial local de la firma suiza registró una pérdida neta de $3.839 millones. El dato adquiere una gravedad mayor cuando se lo compara con el desempeño del mismo periodo en 2025, cuando la compañía había informado una ganancia de $1.802 millones. Este giro de 180 grados en la rentabilidad de la empresa pone de manifiesto que la «moderada estabilidad» macroeconómica no ha logrado derramar beneficios hacia los sectores que dependen del consumo doméstico y la inversión en infraestructura.

El desplome de los indicadores clave

El análisis pormenorizado del reporte financiero permite identificar las variables que arrastraron a la cementera al terreno negativo. En primer lugar, los ingresos por ventas sufrieron una contracción del 3,7% interanual, situándose en $125.086 millones. Esta caída en la facturación se vio agravada por un incremento en los costos operativos: el gasto en productos vendidos y servicios prestados escaló a $101.570 millones, lo que licuó la ganancia bruta de la firma en un 25% interanual.

Uno de los puntos más críticos señalados en el balance es el aumento en los gastos de comercialización y distribución, que saltaron de $25.392 millones a más de $31.000 millones. A este encarecimiento de la logística se sumó un factor contable determinante: una pérdida por desvalorización de activos de $10.574 millones. Esta desvalorización afectó principalmente a la unidad de negocio de hormigón y a los activos de su ex planta productiva de Yocsina, al constatarse que su valor en libros superaba ampliamente su valor neto recuperable en el mercado actual.

Cemento portland: una producción en retroceso

El volumen físico de producción, el dato más tangible de la actividad industrial, también muestra signos de agotamiento. Durante los primeros tres meses de 2026, la producción de cemento portland de Holcim cayó un 4,8% interanual. La cifra pasó de 595.606 toneladas en 2025 a 567.048 toneladas en el presente ejercicio.

Esta retracción no es un hecho aislado de la compañía, sino que responde a un contexto sectorial adverso. Si bien la industria del cemento a nivel nacional cerró el trimestre con un descenso acumulado leve del 0,3%, el impacto en las grandes productoras es más severo debido a su estructura de costos fijos y su dependencia de grandes proyectos que hoy se encuentran paralizados.

Un país con dos realidades económicas

El informe de Holcim ante la CNV coincide con las proyecciones de diversos analistas sobre la heterogeneidad de la recuperación económica en Argentina. Mientras sectores como la energía (impulsada por Vaca Muerta) y la agroindustria empujan un crecimiento proyectado del PBI de entre el 3,5% y el 4% anual, la economía real vinculada al consumo interno permanece estancada.

La empresa fue categórica al señalar los motivos de esta parálisis:

  1. Obra pública inexistente: El financiamiento estatal para infraestructura se mantiene en niveles históricamente bajos.

  2. Falta de crédito hipotecario: A pesar de los intentos por reactivar el financiamiento para la vivienda, el elevado costo financiero y la cautela de los inversores impiden que el sector privado traccione la demanda de materiales.

  3. Costos logísticos: El incremento en la distribución sigue erosionando los márgenes de ganancia en un territorio nacional de grandes extensiones.

Perspectivas y desafíos para el sector

El cierre del primer trimestre deja a Holcim en una posición de alerta. La desvalorización de activos y el rojo financiero obligan a la compañía a recalibrar su estrategia para el resto del año. Sin una reactivación clara de la construcción civil y sin un plan de infraestructura nacional que movilice grandes volúmenes de despacho, la industria del cemento continuará operando lejos de su capacidad instalada óptima.

La esperanza del sector reside en que la estabilidad macroeconómica finalmente decante en una baja de tasas que permita el regreso del crédito a largo plazo. Sin embargo, por el momento, la «segunda economía» —aquella que no exporta granos ni energía— sigue esperando señales claras de reactivación mientras absorbe pérdidas multimillonarias.