Alerta por un cambio en la composición de las naftas: 2 ventajas y 2 problemas

El Gobierno nacional habilitó un aumento del bioetanol en las naftas hasta el 15%, buscando frenar el impacto de los precios internacionales y aprovechar la producción local de biocombustibles.

A través de la Resolución 79/2026 de la Secretaría de Energía, publicada este viernes en el Boletín Oficial, se autorizó a las petroleras a elevar el corte de bioetanol en las naftas desde el 12% actual hasta un máximo del 15%. Esta medida, impulsada por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN), tiene como objetivo estratégico atenuar la presión de la cotización internacional del petróleo sobre el surtidor local, utilizando la capacidad instalada de la industria de biocombustibles para sustituir importaciones de combustibles fósiles y ahorrar divisas.

Ajustes técnicos en la «receta» del combustible

Para implementar este cambio, la autoridad energética debió modificar los parámetros técnicos permitidos. El ajuste más relevante es el alza del límite máximo de oxígeno, que ahora se sitúa en el 5,6%. Es fundamental aclarar que la normativa prohíbe explícitamente la incorporación de otros compuestos oxigenados que no sean bioetanol, garantizando la trazabilidad del producto.

Un punto clave para el sector es que este nuevo techo del 15% no es obligatorio; las refinerías tienen la potestad legal de alcanzarlo si consideran que es eficiente para sus costos y la logística del mercado. Por otro lado, quienes utilizan motores Diesel no percibirán cambios, ya que las especificaciones para el gasoil se mantienen sin modificaciones, permitiendo mezclas de hasta un 20% de biodiesel.

Dos ventajas: eficiencia y ecología

Los informes técnicos que respaldan la medida subrayan beneficios que trascienden lo estrictamente económico:

  1. Optimización de la combustión: Al poseer un mayor contenido de oxígeno, la mezcla permite que la quema del combustible dentro de los cilindros sea más completa y eficiente. Esto se traduce en un mejor aprovechamiento de la energía liberada durante el ciclo del motor.

  2. Reducción del impacto ambiental: Una combustión más limpia deriva directamente en una menor emisión de monóxido de carbono. De este modo, la actualización de la mezcla contribuye a mejorar la huella de carbono del transporte automotor en todo el territorio nacional.

Dos problemas: compatibilidad y riesgos en modelos antiguos

A pesar de los beneficios macroeconómicos, la noticia genera interrogantes sobre la salud mecánica de la flota circulante:

  1. El desafío del parque automotor antiguo: Si bien los vehículos modernos fabricados en la región (especialmente los motores flex o adaptados) toleran mezclas de hasta el 20% sin inconvenientes, el etanol posee propiedades solventes que pueden ser agresivas para componentes de goma o plástico en modelos con más de 15 años de antigüedad.

  2. Propiedad higroscópica: El alcohol tiene una tendencia natural a absorber la humedad del ambiente. Esto puede generar problemas de corrosión interna o dificultades en el arranque si el vehículo permanece inmovilizado por períodos prolongados con el tanque a medio llenar.

Guía para que el auto no sufra: consejos prácticos

Para los propietarios de vehículos con varias décadas de uso, los especialistas recomiendan prestar atención al «efecto solvente». Dado que el bioetanol limpia los residuos acumulados en el tanque, estos sedimentos podrían desprenderse y obstruir filtros o inyectores. Si nota tirones o pérdida de potencia, es aconsejable revisar el filtro de nafta de manera preventiva.

Asimismo, se sugiere inspeccionar visualmente las mangueras de combustible. Si presentan signos de endurecimiento o grietas, lo ideal es reemplazarlas por materiales de caucho sintético aptos para inyección, los cuales resisten la corrosión del alcohol sin degradarse. Finalmente, es un mito que el combustible Premium solucione este cambio: ambas variedades (Súper y Premium) compartirán el mismo corte del 15%, por lo que lo más inteligente es seguir utilizando el octanaje que indica el manual del fabricante.