Salarios de enero: el sector privado no registrado fue el único que venció al IPC
Pese al incremento general del 2,5%, los ingresos promedio quedaron por debajo de la inflación del primer mes de 2026. Solo los trabajadores informales lograron superar el avance de los precios.
El Índice de salarios registró una suba del 2,5% durante enero de 2026, una cifra que, aunque positiva en términos nominales, resultó insuficiente para alcanzar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mismo periodo, que se posicionó en el 2,9%. Según los datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la dinámica salarial del primer mes del año mostró una marcada heterogeneidad entre los distintos sectores económicos, consolidando una tendencia de pérdida de poder adquisitivo que afecta principalmente a los trabajadores del ámbito formal y público.
El comportamiento de los sectores frente a la inflación
El informe detallado del organismo estadístico revela que el crecimiento del 2,5% a nivel general fue el resultado de movimientos dispares. Mientras que el sector privado registrado experimentó un aumento del 2,1% y el sector público apenas un 1,8%, el sector privado no registrado —históricamente el más vulnerable— sorprendió con un incremento del 4,4%. Esta cifra convirtió a los trabajadores informales en el único grupo que logró ganarle a la inflación mensual por un margen considerable de 1,5 puntos porcentuales.
Por el contrario, el sector registrado (que agrupa tanto al ámbito privado como al público) mostró un avance de apenas el 2%, quedando casi un punto por debajo del costo de vida. Esta situación no es aislada: con este resultado, el empleo formal encadena su quinto mes consecutivo de retroceso frente a la inflación, una racha negativa que comenzó en septiembre del año pasado y que aún no encuentra un punto de equilibrio en la mesa de negociaciones paritarias.
Análisis del sector público y privado registrado
Al desglosar el desempeño de los trabajadores en blanco, se observa que el sector privado registrado, con su 2,1% de aumento, se ubicó 0,8 puntos porcentuales por debajo del 2,9% del IPC. La situación es más crítica en el sector público, donde la actualización salarial fue del 1,8%, quedando 1,1 puntos por debajo de la inflación general.
Estos datos reflejan las dificultades que enfrenta la administración pública y las empresas privadas para ajustar sus estructuras de costos al ritmo de la inflación en un contexto de inicio de año. La brecha entre los ingresos y el costo de vida en estos sectores sugiere una erosión del consumo interno, dado que los salarios formales constituyen el grueso del poder de compra de la clase media argentina.
La medición interanual y la recuperación del salario real
A pesar del traspié mensual de enero, la medición interanual arroja cifras que invitan a un análisis más profundo. El índice de salarios acumuló un incremento del 37,7% en los últimos doce meses, situándose 5,3 puntos porcentuales por encima de la inflación interanual, que fue del 32,4%. Sin embargo, este «colchón» anual se explica casi exclusivamente por el comportamiento explosivo del sector informal.
El detalle por sector en el último año muestra las siguientes variaciones:
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Sector privado registrado: 28,5% interanual (por debajo del 32,4% del IPC).
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Sector público: 30% interanual (por debajo del IPC).
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Sector privado no registrado: 80,6% interanual (ampliamente por encima del IPC).
El economista Tomás Amerio destacó al respecto que, si bien hay una tendencia de recuperación en marcha, las cifras actuales son agridulces. «Estos valores se ubican por debajo de la inflación interanual de enero en los sectores formales. Esto confirma que la recuperación del salario real, aunque está en curso, aún no logra compensar la pérdida acumulada de los últimos años», señaló el especialista. La disparidad del sector no registrado, aunque parece una victoria, suele estar asociada a una base de comparación muy baja y a ajustes bruscos tras periodos de estancamiento total.
Desafíos para el primer trimestre de 2026
La persistencia de la inflación por encima de los ajustes salariales en el inicio del año plantea un escenario complejo para los próximos meses. Con el IPC de enero en 2,9%, la presión sobre las negociaciones paritarias aumentará. Los sindicatos buscarán cláusulas de revisión más frecuentes para evitar que el poder adquisitivo se siga diluyendo, especialmente en un contexto donde los servicios públicos y los precios estacionales suelen presionar la canasta básica en los meses de febrero y marzo.
La capacidad del Gobierno y de las empresas para convalidar aumentos que empaten o superen a la inflación será determinante para sostener la actividad económica. Por ahora, el dato de enero deja una señal de alerta: la reactivación del salario real es todavía una asignatura pendiente para la mayoría de los trabajadores argentinos, mientras el sector informal intenta, mediante saltos nominales altos, recuperar el terreno perdido en ciclos anteriores.
