Alarma en el sector retail: la morosidad en electrodomésticos ya supera el 40%
A pesar de la deflación en el rubro y las agresivas promociones, las ventas cayeron un 18,6% en el último trimestre. El atraso en los pagos se triplicó en un año, asfixiado por costos financieros que llegan al 800%.
La crisis del consumo en Argentina ha configurado una paradoja inédita en el mercado de bienes durables: mientras los precios de los electrodomésticos caen en términos reales, la capacidad de pago de los hogares se desploma. Según datos de la consultora Eco Go, la morosidad en las financiaciones para adquirir productos del hogar cruzó la barrera del 40%, evidenciando una fractura en la cadena de pagos del sector retail.
El informe revela un salto alarmante en el índice de morosidad, que pasó del 14,8% al 41,2% en apenas doce meses. Esta situación afecta transversalmente a productos esenciales y de tecnología, como televisores inteligentes, heladeras y lavarropas, cuyos compradores encuentran dificultades crecientes para cumplir con las cuotas mensuales.
El mapa del atraso: cadena por cadena
El fenómeno impacta de lleno en las estructuras financieras de las principales cadenas de electrodomésticos del país. El nivel de cumplimiento de los clientes ha mostrado un deterioro progresivo que pone en riesgo la sostenibilidad del crédito al consumo:
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Frávega: La morosidad escaló del 13% al 39%.
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Cetrogar: El índice de atraso se ubica en torno al 48%.
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Megatone: Registra niveles cercanos al 43%.
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Coppel: Presenta el escenario más crítico, con un nivel de morosidad que alcanza el 70%.
Este último caso, el de Coppel, se explica en gran medida por el perfil de su clientela y el elevado costo del financiamiento. El informe de Eco Go destaca que, en ciertos créditos personales otorgados por las cadenas, el Costo Financiero Total (CFT) llega a superar el 800% anual, una carga prohibitiva que termina por asfixiar al deudor.
Ventas en caída libre y acumulación de stock
El retroceso no es solo financiero, sino también comercial. Las ventas medidas en unidades sufrieron un desplome del 18,6% en el último trimestre de 2025 en comparación con el mismo período del año anterior. Esta retracción del mercado ha generado un fenómeno de acumulación de stock en los depósitos de los comercios, que no logran rotar la mercadería a pesar de las ofertas.
Lo más llamativo del escenario actual es la dinámica de precios. Mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) a nivel nacional cerró el 2025 con una subida del 31,5%, los precios de los electrodomésticos en la Ciudad de Buenos Aires mostraron una trayectoria inversa, con una caída nominal del 6,6%.
Un sector atrapado entre la deflación y el costo financiero
Esta «deflación» del rubro electrodomésticos no ha sido suficiente para tentar a un consumidor cuyo poder adquisitivo está erosionado y que teme al endeudamiento a largo plazo. La brecha entre la caída de los precios de los artefactos y el astronómico costo de financiarlos crea una barrera de acceso insalvable para gran parte de la población.
Las cadenas de retail enfrentan ahora el desafío de renegociar deudas y ajustar sus políticas de crédito para evitar un colapso mayor. Sin una recuperación clara del salario real y una normalización de las tasas de interés para el consumo, el sector de electrodomésticos seguirá operando bajo la sombra de una morosidad que ya es récord para la última década.
