Alerta sanitaria en Argentina: la obesidad afecta al 39% de los adultos y dispara trastornos del sueño

El World Obesity Atlas 2025 reveló que 4 de cada 10 argentinos padecen obesidad, una enfermedad crónica con baja tasa de diagnóstico formal que, en la mayoría de los casos, altera gravemente el descanso.

Argentina enfrenta un escenario crítico en materia de salud pública. Según los datos del reciente World Obesity Atlas 2025, la obesidad alcanza ya al 39% de la población adulta en el país, consolidándose como una enfermedad crónica, progresiva y multifactorial. Sin embargo, el dato más alarmante que surge de los relevamientos clínicos es la invisibilidad de la patología: más de la mitad de quienes la padecen nunca han recibido un diagnóstico formal. Esta falta de reconocimiento médico retrasa el tratamiento de comorbilidades graves como la diabetes tipo 2 y la hipertensión, al tiempo que deteriora la calidad de vida a través de trastornos del sueño que afectan a más del 50% de los pacientes.

El diagnóstico tardío: un enemigo silencioso

La jefa de la División Nutrición del Hospital de Clínicas, Pilar Quevedo, advirtió que durante las campañas de detección realizadas en 2025, una cifra superior al 50% de los participantes con obesidad manifestó no reconocerse como tales ni haber sido diagnosticados previamente por un profesional. Esta brecha entre el padecimiento y el tratamiento efectivo deja a miles de personas expuestas a riesgos cardiometabólicos severos.

Entre las comorbilidades más frecuentes detectadas en la población argentina con obesidad se encuentran:

  • Hipertensión arterial: 36,5%.

  • Enfermedad hepática (hígado graso): 22,3%.

  • Dislipidemia: 14,9%.

  • Diabetes mellitus: 13,5%.

Además, el informe destaca que el 30,4% de los pacientes presenta al menos dos de estas afecciones en simultáneo, lo que eleva exponencialmente el riesgo de eventos cardiovasculares. La problemática no se limita a los adultos; el Ministerio de Salud de la Nación estima que el 20,4% de los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años también convive con esta enfermedad.

El círculo vicioso entre el peso y el sueño

Uno de los ejes centrales de la alerta médica actual es la relación bidireccional entre la obesidad y los trastornos del sueño. El Dr. Facundo Nogueira, jefe del Laboratorio del Sueño del Hospital de Clínicas, explica que la falta de descanso reparador altera las hormonas que regulan el hambre (leptina y ghrelina), lo que incrementa el apetito y fomenta conductas alimentarias de riesgo.

Por otro lado, el exceso de tejido graso en la zona del cuello provoca un estrechamiento de la faringe durante el descanso. «Primero aparece el ronquido y, si la situación progresa, se producen las apneas del sueño», detalla Nogueira. Los datos son contundentes: el 70% de las personas con apnea del sueño tienen sobrepeso, y en pacientes que se someten a cirugía bariátrica, la prevalencia de trastornos del sueño supera el 85%.

Campaña de detección gratuita

Ante este panorama, el Hospital de Clínicas anunció la realización de una campaña gratuita de controles integrales durante esta semana. La iniciativa busca no solo diagnosticar la obesidad de manera temprana, sino también evaluar la calidad del sueño de los asistentes y brindar devoluciones personalizadas para iniciar tratamientos multidisciplinarios.

El descanso es hoy considerado un pilar fundamental, a la par de la alimentación y la actividad física, para el abordaje de enfermedades metabólicas. Dormir bien no solo mejora el estado de ánimo y los niveles de energía, sino que es una condición necesaria para que el organismo pueda sostener hábitos saludables y revertir las consecuencias de la obesidad en el largo plazo.