Crisis universitaria: gremios docentes lanzan un paro de una semana y peligra el inicio de clases

Las federaciones de profesores universitarios anunciaron una huelga de siete días en reclamo de la plena vigencia de la Ley de Financiamiento Universitario. La medida postergará el ciclo lectivo previsto para el 16 de marzo.

El sistema de educación superior de la Argentina se encamina a un escenario de parálisis total. Tras un plenario de secretarios generales, los gremios nucleados en la CONADU resolvieron declarar un paro nacional docente que afectará el inicio de las actividades académicas. La medida de fuerza surge como respuesta al incumplimiento oficial de la Ley de Financiamiento Universitario, una norma que el Congreso ratificó con mayoría especial pero que el Poder Ejecutivo se resiste a operativizar.

El conflicto, que viene escalando desde el año pasado, ha llegado a un punto de no retorno. Los docentes denuncian que la falta de aplicación de la ley no solo degrada el funcionamiento edilicio de las facultades, sino que licúa el poder adquisitivo de los salarios frente a una inflación que no da tregua.

Los pilares del reclamo: salarios y funcionamiento

La ley en disputa es el eje central de la discordia. Según los representantes gremiales, la normativa establece dos puntos innegociables para garantizar la supervivencia del sistema:

  1. Actualización salarial: La ley dispone un incremento retroactivo para los haberes docentes y garantiza que, hacia adelante, los sueldos se ajusten automáticamente de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC).

  2. Fondos de funcionamiento: Eleva significativamente las partidas destinadas a pagar servicios, insumos de laboratorio, mantenimiento y becas, las cuales se encuentran hoy en niveles críticos de desfinanciamiento.

A pesar de que el Congreso insistió con dos tercios de los votos tras el veto presidencial y de que existe un fallo judicial que obliga al Estado a desembolsar los fondos, el Gobierno ha dilatado la aplicación, profundizando el malestar en la comunidad educativa.

La contrapropuesta oficial: fondos insuficientes

En las últimas horas, el Ejecutivo intentó desactivar el conflicto mediante el envío de un nuevo proyecto de ley al Congreso, cuya discusión se prevé para el inicio de las sesiones ordinarias. Sin embargo, la propuesta fue rechazada de plano por los sindicatos.

Desde el sector docente argumentan que las cifras ofrecidas en este nuevo proyecto son «muy inferiores» a las que establece la ley vigente. «Es una maniobra para desconocer una ley legítima y ratificada por el Poder Legislativo», señalaron desde la CONADU. Ante esta situación, advirtieron que, de no haber una respuesta satisfactoria esta misma semana, el paro podría transformarse en una medida por tiempo indeterminado.

Un ciclo lectivo bajo amenaza

El cronograma original establecía el 16 de marzo como la fecha de inicio de clases para la mayoría de las casas de altos estudios del país. Con la declaración de esta semana de paro, el comienzo se verá irremediablemente retrasado, afectando a cientos de miles de estudiantes que aún no han podido retornar a las aulas.

La incertidumbre también alcanza a los exámenes finales y las inscripciones, procesos administrativos que suelen realizarse en las semanas previas y que hoy se encuentran en suspenso. La tensión entre el Ministerio de Capital Humano y las universidades nacionales parece haber entrado en su fase más aguda desde el inicio de la gestión.