Caso Narela Barreto: las dos hipótesis que maneja la familia de la joven

La familia de Narela Barreto, la argentina de 27 años hallada muerta en Los Ángeles, sospecha de un homicidio tras su misteriosa desaparición junto a una mujer rusa.

El misterio rodea la muerte de Narela Barreto, una joven argentina de 27 años que había emigrado a Estados Unidos en busca de un futuro mejor y cuyo cuerpo fue hallado sin vida en una calle de Los Ángeles. Narela, oriunda de Banfield y residente en el país norteamericano desde julio de 2024, estuvo desaparecida desde el 21 de enero, rompiendo una rutina de contacto diario con su madre. Tras días de angustia, su cadáver fue localizado como NN en una zona céntrica, desatando una investigación que oscila entre el entorno cercano de la víctima y los peligros de la zona donde fue encontrada.

Las últimas horas y el rastro del taxi

Según el testimonio de sus allegados, el rastro de Narela se perdió de manera abrupta. El último dato fehaciente que maneja la familia sitúa a la joven subiéndose a un taxi en compañía de una mujer de origen ruso. Esta presencia, sumada a un vínculo sentimental ocasional que Narela mantenía con un hombre de nacionalidad colombiana, constituye el eje central de las sospechas familiares. Para sus primas, Kiara y Violeta, no es coincidencia que la joven haya aparecido sin sus documentos de identidad ni su teléfono celular.

«Habló con su mamá en una charla de rutina, todo era normal. Nada hacía prever este final», relató Kiara en diálogo con la prensa. La falta de pertenencias personales refuerza la hipótesis de un homicidio, ya que el cuerpo fue abandonado en una esquina céntrica, a solo cinco cuadras de su domicilio, quedando expuesto hasta que un peatón alertó a las autoridades.

Un hallazgo en una zona de riesgo

El lugar del hallazgo añade una capa de complejidad al caso. La familia describió imágenes de la zona con presencia de personas en situación de extrema vulnerabilidad y consumo de sustancias. Aunque Narela trabajaba como camarera en un restaurante y, según su entorno, llevaba una vida ordenada y transparente, la investigación intenta determinar si fue víctima de un ataque al azar en un área peligrosa o si hubo una entrega premeditada por parte de alguien de su círculo íntimo.

«No creemos que estuviera metida en algún mundo diferente al que ella nos describía», enfatizó su prima, descartando vínculos con actividades ilícitas. Narela se había mudado recientemente sola tras compartir vivienda con amigas, un signo de su estabilidad económica y personal antes del trágico desenlace.

Espera de autopsia y pedido de justicia

La justicia estadounidense mantiene el caso bajo estricta reserva mientras se aguardan los resultados de la autopsia. Estos exámenes serán determinantes para establecer si existen signos de violencia física o si la causa del deceso está relacionada con otros factores. La principal incógnita que los investigadores intentan despejar es por qué una joven con un empleo estable y comunicación constante terminó falleciendo en la vía pública sin medios de identificación.

Narela Barreto, quien antes de partir de Argentina atendía un kiosco y estudiaba inglés con dedicación, representaba el sueño del progreso en el exterior. Su muerte ha dejado a la comunidad de Banfield y a la capital federal en estado de shock, mientras sus familiares exigen que las autoridades de Los Ángeles rastreen el recorrido del taxi y localicen a la mujer rusa que la acompañaba.

Un rompecabezas de sospechas

El caso Barreto es hoy un rompecabezas donde las piezas no encajan: una última llamada normal, una acompañante misteriosa y un hallazgo en la vía pública sin objetos personales. Mientras la familia navega entre el duelo y la burocracia internacional, la hipótesis del homicidio cobra fuerza ante la falta de explicaciones lógicas sobre sus pertenencias desaparecidas. La resolución dependerá de la celeridad con la que se analicen las cámaras de seguridad y los testimonios de quienes integraron su último círculo en California.