Alimentos: carnes y verduras impulsan los precios en la tercera semana de enero
A pesar de una suba promedio moderada del 0,2%, el incremento en productos frescos esenciales tensiona la canasta básica, mientras que las bajas en panificados y lácteos actúan como un contrapeso temporal.
La dinámica de precios en la tercera semana de enero ha encendido señales mixtas para los consumidores argentinos. Según los últimos relevamientos privados, el rubro de alimentos y bebidas registró una variación promedio del 0,2% semanal. Si bien la cifra global parece contenida, el análisis pormenorizado revela una presión creciente en los productos de mayor peso relativo en la mesa familiar: la carne y las verduras.
Este comportamiento ocurre en un contexto donde el costo de vida sigue siendo el principal condicionante para un consumo interno ya debilitado. La estabilidad del promedio general se debe, en gran medida, a una marcada heterogeneidad en las góndolas, donde algunos productos básicos registraron caídas que compensaron, al menos estadísticamente, las subas de los frescos.
El peso de los frescos: carnes y verduras al alza
El informe sectorial destaca que las verduras lideraron el ranking de aumentos con una suba superior al 3% en apenas siete días. Por su parte, las carnes —el componente más sensible de la dieta local— mostraron un avance cercano al 2,5%.
Estos dos rubros no solo son los que más subieron, sino que son los que presentan mayor «difusión» en la canasta básica. El hecho de que la carne retome una senda alcista preocupa especialmente a los analistas, dado que su impacto en el índice de precios al consumidor (IPC) suele ser determinante para las expectativas inflacionarias del mes.
Rubros que amortiguan: la baja en secos y lácteos
En el otro extremo de la balanza, se detectaron retrocesos significativos que evitaron que la inflación semanal se disparara:
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Panificados, cereales y pastas: Registraron caídas superiores al 4%.
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Lácteos y bebidas: También mostraron descensos moderados tras los fuertes ajustes de diciembre.
Estas bajas permitieron que, por primera vez en cinco meses, la inflación mensual promedio de alimentos se mantuviera por debajo del 1% (específicamente un 0,9% en el acumulado de las últimas cuatro semanas). Sin embargo, los expertos advierten que esta mejora es «frágil», ya que depende de rubros volátiles que pueden revertir su tendencia ante cualquier shock de oferta o variaciones estacionales.
Dispersión de precios y señales de alerta
Un dato que surge con fuerza del relevamiento es el aumento en la dispersión de precios. No hay una trayectoria uniforme; por el contrario, se observan valores extremos en distintos puntos de venta.
Además, un indicador clave para anticipar el futuro cercano es el porcentaje de productos con aumentos: esta semana alcanzó el 15% de la canasta, tres puntos porcentuales por encima de la semana anterior. Este incremento en la «difusión» de las subas sugiere que la presión inflacionaria, lejos de disiparse, está buscando nuevos canales de expansión dentro de los productos industrializados y el consumo masivo.
