La perfección: el retorcido thriller de Netflix que redefine la obsesión y el horror
La película, dirigida por Richard Shepard, se sumerge en el competitivo mundo del violonchelo para mostrar las consecuencias extremas de un sistema de formación abusivo y la búsqueda de la excelencia sin límites.
En el catálogo de Netflix Argentina, algunas propuestas logran trascender el mero entretenimiento para convertirse en experiencias viscerales e inquietantes. «La perfección» (2018) es, sin duda, una de ellas. Este thriller psicológico con tintes de terror gore no solo incomoda por sus giros argumentales impredecibles, sino que profundiza en la oscuridad que puede esconderse tras las instituciones artísticas de élite y la disciplina extrema.
La trama nos presenta a Charlotte (interpretada por Allison Williams, recordada por su rol en ¡Huye!), una antigua prodigio del violonchelo que debió abandonar su carrera para cuidar a su madre enferma. Tras años de ausencia, viaja a Shanghái para reencontrarse con sus antiguos mentores y conoce a Lizzie (Logan Browning), la nueva estrella del conservatorio Bachoff. Lo que comienza como una conexión de mutua admiración y deseo, rápidamente se desmorona en un viaje de horror corporal y psicológico que desafía cualquier expectativa del espectador.
Estructura de una pesadilla en cuatro actos
La película utiliza una narrativa fragmentada, dividida en capítulos, que permite al director Richard Shepard jugar con la perspectiva. Cada vez que el público cree entender hacia dónde se dirige la historia, el guion «rebobina» y muestra una nueva capa de la realidad.
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El encuentro: Establece la química entre las protagonistas y el entorno opresivo de la alta competencia musical.
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El viaje: Un tramo de puro horror corporal donde los síntomas físicos de Lizzie se convierten en el centro de una tensión insoportable.
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La revelación: Aquí es donde el thriller da su giro más audaz, cambiando el foco desde la rivalidad hacia algo mucho más sistémico y perverso.
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La ejecución: Un cierre visualmente impactante que lleva la metáfora del título hasta sus últimas y literales consecuencias.
El elenco: interpretaciones al límite
El éxito de la película descansa en la solidez de sus protagonistas. Allison Williams consolida su estatus como una de las figuras más interesantes del suspenso contemporáneo, navegando entre la vulnerabilidad y la frialdad absoluta. Por su parte, Logan Browning entrega una actuación física desgarradora, especialmente durante las escenas de malestar en el bus rural, que se han vuelto icónicas por su capacidad de generar náuseas en la audiencia.
El antagonista, interpretado por Steven Weber (Anton), representa la figura del mentor narcisista y abusivo, un arquetipo que resuena en un contexto de denuncias reales dentro del mundo del arte y el deporte de alto rendimiento.
Crítica y recepción
«La perfección» es una película divisiva. Mientras que un sector de la crítica celebra su «desparpajo narrativo» y su estilo trash sofisticado, otros advierten sobre el uso de recursos visuales que pueden herir susceptibilidades. No es una película para todo el mundo: contiene escenas de violencia explícita y aborda temas sensibles como el abuso institucional de forma cruda.
Sin embargo, su mayor virtud reside en la imprevisibilidad. En una era de algoritmos y tramas lineales, esta obra de Netflix se arriesga a ser extraña, grotesca y, por momentos, profundamente cínica, logrando que el espectador no pueda apartar la mirada hasta que el último acorde de chelo deja de sonar.
