El fuego avanza en la Patagonia y acusan a Milei de un recorte del 70% en brigadistas
La politóloga Julia Strada denunció que el Gobierno nacional desfinanció el Servicio Nacional del Manejo del Fuego, mientras 16 provincias se encuentran en situación crítica por los incendios forestales.
En medio de una emergencia ambiental que azota con ferocidad a la región patagónica y se extiende por gran parte del territorio nacional, la Casa Rosada enfrenta una dura denuncia por el desmantelamiento de las políticas de prevención y combate de incendios. Julia Strada, referente del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), advirtió que la gestión de Javier Milei ha consolidado un ajuste real superior al 70% en el presupuesto del Servicio Nacional del Manejo del Fuego (SNMF) en comparación con los niveles de 2023.
Números rojos frente a las llamas: el ajuste en datos
La radiografía del ajuste presentada por el CEPA revela una estrategia de asfixia presupuestaria mediante dos vías: el recorte de partidas nominales y la subejecución de los fondos ya asignados. Según Strada, el retroceso es sistemático:
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Ejecución 2024: Se ejecutó, en términos reales, un 81% menos que el año anterior.
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Presupuesto 2026: De cumplirse las proyecciones oficiales, el ajuste real se consolidaría en un 70,7% respecto a 2023.
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Subejecución: El Gobierno no solo recortó los fondos, sino que no gastó lo que tenía disponible. En 2025, apenas se utilizó el 48,2% del presupuesto inicial, dejando a las brigadas sin recursos en plena temporada de riesgo.
Este «ahorro» fiscal tiene un correlato directo en el terreno: menor disponibilidad de aviones hidrantes, falta de insumos para los brigadistas y una merma en las tareas de prevención que se realizan durante los meses previos al verano.
16 provincias en alerta máxima
Mientras los despachos oficiales celebran el superávit, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) lanzó una advertencia desesperante. Actualmente, 16 provincias argentinas se encuentran en una situación «crítica» por el avance del fuego. La lista incluye desde la Patagonia (Chubut, Río Negro, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego) hasta el centro y norte del país (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, entre otras).
La recurrencia de los focos en esta época del año no es una novedad, lo que agrava la responsabilidad oficial por la falta de previsión. «Desfinanciar el manejo del fuego en un país que se está incendiando no es austeridad, es negligencia», sostienen desde sectores de la oposición y organizaciones ambientales.
La Patagonia, el epicentro del desastre
En el sur del país, el avance de las llamas sobre bosques nativos y áreas protegidas pone en riesgo no solo la biodiversidad, sino también a poblaciones civiles. La falta de respuesta federal coordinada obliga a las provincias, ya asfixiadas económicamente, a hacerse cargo de operativos de combate que exceden sus capacidades técnicas y financieras.
El SNMF fue diseñado precisamente para centralizar la logística y el equipamiento pesado en situaciones donde los recursos locales se ven desbordados. Con el desfinanciamiento denunciado por el CEPA, ese «escudo federal» parece haber desaparecido, dejando a las jurisdicciones a merced de la voluntad climática.
El costo del déficit cero es ambiental
La denuncia de Julia Strada pone de manifiesto que el ajuste fiscal del Gobierno nacional no discrimina áreas sensibles. En su afán por consolidar el recorte de gastos, la Casa Rosada ha dejado al descubierto a 16 provincias frente a una de las amenazas naturales más devastadoras. El silencio oficial ante la subejecución de fondos para el manejo del fuego sugiere que, para la actual administración, la preservación del patrimonio natural es una variable de ajuste prescindible, incluso cuando el país arde.
