Milei cobraba 20.000 dólares por reuniones en su campaña: el rol clave de Karina en la recaudación

El papel de Karina Milei en la recaudación de fondos de su hermano durante la campaña presidencial de 2023 queda expuesto en una investigación de Bloomberg. Empresarios debían pagar hasta 20 mil dólares en efectivo para cenar con el entonces candidato.

Las revelaciones sobre la campaña de Javier Milei dejan al descubierto un sistema de financiación tan opaco como efectivo: cenas exclusivas con empresarios a cambio de billetes frescos y sin declarar. La artífice de esta maquinaria recaudatoria no fue otra que su hermana, Karina Milei, quien según una investigación de Bloomberg, se encargaba de recolectar el dinero en una bolsa sin registros oficiales.

La investigación, firmada por el periodista Ignacio Olivera Doll, detalla que los encuentros se realizaban en la torre Le Parc de Palermo, donde Milei recibía a los empresarios que previamente habían abonado sumas de hasta 20.000 dólares en efectivo. Estos pagos, según el medio, nunca fueron declarados como ingresos de campaña por La Libertad Avanza ni estaban registrados en ningún documento público. La mecánica era simple: pagar para acceder al candidato y, quizás, influir en su agenda política.

La justificación de Milei no tardó en llegar. El ahora presidente admitió la existencia de estas cenas, argumentando que formaban parte de su trabajo como consultor económico y que su tiempo tenía un valor. Pero, según Bloomberg, el problema radica en que recibir dinero sin documentación que respalde su origen y destino es ilegal. A esto se suma una duda más inquietante: si los empresarios que participaron en estas cenas tenían intereses en decisiones políticas futuras, ¿no estaríamos frente a un claro caso de soborno?

Los informes de financiamiento de la campaña de Milei apenas mencionan a tres donantes identificados, sin rastro de estas exclusivas cenas pagadas en dólares contantes y sonantes. Este hermetismo contrasta con las normas de transparencia en otros países, donde los eventos de recaudación deben ser reportados con detalle, indicando aportantes y montos.

El esquema no es nuevo. Desde 2021, las cenas organizadas por el entorno de Milei costaban alrededor de 10.000 dólares, cifra que escaló a más de 20.000 en 2023, cuando la candidatura del economista libertario ya estaba en la cresta de la ola. Entre los artífices de esta estrategia aparecen nombres que hoy ocupan lugares clave en el gobierno, como Darío Wasserman, actual director del Banco Nación, y Nicolás Posse, jefe de Gabinete. Wasserman admitió haber organizado algunas cenas, pero negó que el dinero recolectado fuera un pago directo a Milei.

Este escándalo sobre la financiación de la campaña de Milei se suma a una lista cada vez más larga de polémicas que sacuden a su gobierno. La reciente promoción de la criptomoneda $LIBRA, denunciada como una estafa, y las acusaciones de la opositora Elisa Carrió, quien calificó a Karina Milei como la «cajera» del presidente, solo refuerzan la percepción de un entorno donde la transparencia brilla por su ausencia. Ante las revelaciones de Bloomberg, el Gobierno eligió la estrategia del silencio: ningún funcionario ha dado declaraciones al respecto.

Las preguntas quedan en el aire. ¿Se investigará el origen de estos fondos? ¿Cuáles eran los intereses de los empresarios que pagaban por una audiencia con Milei? Y lo más importante, ¿seguimos creyendo que todo esto es parte del «cambio»?