Con la exclusión de Iron Maiden, se reavivó la polémica entre el heavy metal y el Salón de la Fama

 

El líder de Kiss, Gene Simmons, el de Twisted, Sister Dee Snider, y Alice Cooper, entre otros, renovaron sus duras críticas contra el Salón de la Fama, al que acusan de priorizar a los artistas o bandas más taquilleras por sobre la calidad y el peso en la historia del movimiento.

Luego de que se conociera que Iron Maiden no iba a ser uno de los cuatro candidatos en ingresar este año al Salón de la Fama del Rock and Roll, se reavivó una vieja polémica por las reticencias de esta institución en incluir a bandas de heavy metal.

El líder de Kiss Gene Simmons, el de Twisted Sister Dee Snider y Alice Cooper, entre otros, renovaron sus duras críticas contra el Salón de la Fama, al que acusan de priorizar a los artistas o bandas más taquilleras por sobre la calidad y el peso en la historia del movimiento.

«Estoy asqueado por esta decisión», dijo «El Demonio» de Kiss; en tanto que Snider calificó de «imbéciles elitistas arrogantes» a los miembros del comité y Alice Cooper comentó con ironía que él había votado a quienes «merecían estar ahí» y no a quienes «vendieron más discos», según consignan publicaciones especializadas.

La gota que rebalsó el vaso fue el hecho de que sí apareciera entre los ingresados el rapero Jay-Z, con menos años en escena y acaso menor impacto que Maiden; y que trascendiera que la popular banda metálica había obtenido más votos que Foo Fighters, que integró el grupo de los nuevos cuatro privilegiados, junto a Tina Turnar y The Go-Go´s.

Con el requisito de que hayan pasado al menos 25 años desde la publicación de su álbum debut para ser parte del selecto grupo, una banda clave en la historia como Black Sabbath tuvo que esperar hasta 2006 para ingresar, en tanto que Deep Purple, candidato desde 1993, recién pudo hacerlo en 2016.

En tanto, Metallica recién fue aceptado en 2009 y Kiss en 2014, tras varios años de aireados reclamos de sus fans.

En contraposición, fueron varios los artistas que fueron ingresados apenas cumplieron el requisito de los 25 años desde su debut discográfico.

Los nominados de cada año surgen de la elección de unos 30 historiadores de la música, los cuales son sometidos al voto de personas que forman parte de la industria.

Ante la reedición en las últimas horas de esta vieja polémica, el presidente y CEO del Salón de la Fama del Rock and Roll, Greg Harris, salió a dar explicaciones públicas.

«Celebramos todas las formas del rock and roll. Han sido nominados, y hemos nominado a los Maiden, Judas Priest también han sido nominados, hemos metido a Def Leppard. De los que son nominados, más del 80 por ciento de ellos acaban siendo incluidos. Así que es una cuestión de seguir nominándolos, pongámoslos en la papeleta, y hagámoslo llegar a los votantes», naturalizó Harris.

Y añadió: «Son bandas increíbles, sin duda, verdaderamente dignas de ser nominadas, verdaderamente dignas de consideración. La papeleta de este año tenía dieciséis artistas.. cinco habrían sido estupendos. Simplemente no pueden entrar todos. Así que este año son los seis. Y estamos emocionados por ver qué nos depara el años que viene”.