El auto que atropelló y mató a un repartidor en Bernal llevaba la patente robada a otro vehículo

 

Los investigadores de la muerte de un repartidor que el jueves último fue atropellado por un auto, cuyo conductor escapó sin auxiliarlo en la localidad bonaerense de Bernal, aseguraron que el coche tenía una patente robada en febrero a otro vehículo de la misma marca y color, informaron hoy fuentes judiciales.

En tanto, a pesar del aislamiento social decretado por el Gobierno Nacional, amigos y compañeros de trabajo de Franco Almada (19) cortaron ayer el tránsito en la esquina donde ocurrió el siniestro vial para pedir «Justicia» y que detengan al responsable del hecho.

Bárbara, hermana de la víctima, contó a Télam que la Policía cree que el automovilista que lo atropelló pudo haber sido un delincuente dado que la patente que fue anotada por un testigo resultó ser de un vehículo de similares características al de un médico al que le habían robado las chapas en febrero.

«Ayer encontraron el Ford Focus con el dominio que el testigo anotó pero en realidad era de una persona que exhibió la patente provisoria y la denuncia por la sustracción que hizo el 23 de febrero de este año», dijo la mujer, quien añadió: «Por eso el vehículo que fueron a buscar es el original y no es el del culpable».

La hermana de Franco aseguró que en las imágenes captadas por las cámaras particulares y municipales del momento del impacto se observó que el auto era la misma marca y color pero distinto modelo debido a que a diferencia con el del médico «tenía techo corredizo y los vidrios polarizados de ambos lados».

«Es muy posible que haya sido un delincuente el que manejaba y que conocía muy bien la zona porque después del choque dobló por la calle Pringles en contramano para evitar la comisaría que queda en la siguiente cuadra, sobre 25 de Mayo, que tiene un semáforo de tres tiempos», señaló.

Fuentes judiciales confirmaron a Télam que el hecho ocurrió el jueves cerca de las 19 de la tarde en la esquina de 25 de Mayo y avenida San Martín, en la localidad de Bernal, partido de Quilmes, en la zona sur del Gran Buenos Aires.

En ese momento, el joven que trabajaba para una aplicación de reparto iba a bordo de su moto con el casco puesto y un automovilista lo atropelló, tras lo cual escapó sin socorrerlo.

Almada fue trasladado de urgencia al hospital de Quilmes y luego derivado al sanatorio de La Trinidad, donde murió alrededor de las 2.30 de la madrugada del viernes a raíz de múltiples fracturas y hundimiento de cráneo.

Los restos fueron depositados ayer en el cementerio de Quilmes y sus compañeros de trabajo cortaron la esquina en el que sucedió el choque.

El hecho es investigado por la fiscal Claudia Vera, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 9 Temática Homicidio y Lesiones Culposas del mencionado Departamento Judicial.

En tanto, la Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (Asimm) expresó su «profundo dolor e indignación ante la muerte del compañero Franco Almada, quien perdió la vida el pasado jueves mientras desempeñaba sus tareas en la tristemente célebre ‘aplicación’, PedidosYa».

«Hemos realizado innumerables pedidos, tanto a las denominadas ‘aplicaciones’, como a los organismos de control del Estado, para que se vele por la seguridad de los trabajadores. Así mismo debemos decir las cosas como son, PedidosYa, Rappi, Glovo, y Ubereats amasan sus fortunas sobre la sangre de los que trabajan, no reconociéndoles ningún tipo de derechos», manifestaron desde la organización gremial.

Desde Asimm recordaron recordó que se trató del «segundo trabajador muerto en absoluto estado de desprotección de la empresa PedidosYa en lo que va del mes».

En la noche del 10 de abril, Emma El Riosendaulv Joncka, un joven haitiano de 23 años, murió tras ser embestido por un colectivo en avenida Francia y Cerrito de la ciudad de Rosario.