{"id":8987,"date":"2017-10-18T11:46:28","date_gmt":"2017-10-18T14:46:28","guid":{"rendered":"http:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/?p=8987"},"modified":"2017-10-18T11:46:28","modified_gmt":"2017-10-18T14:46:28","slug":"el-estado-golpeador-de-macri-busca-votos-retrogrados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/2017\/10\/18\/el-estado-golpeador-de-macri-busca-votos-retrogrados\/","title":{"rendered":"El Estado Golpeador de Macri busca votos retrogrados"},"content":{"rendered":"<p>En los ciclos democr\u00e1ticos transcurridos desde la segunda mitad del siglo XX hasta estos d\u00edas se contabilizan oleadas represivas como la aplicaci\u00f3n del Plan Conintes durante el gobierno de Arturo Frondizi. Y el accionar de la Triple A, junto a grupos policiales y militares, cuando Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez de Per\u00f3n ejerc\u00eda la primera magistratura. Luego, una vez concluida la \u00faltima dictadura, los presidentes Ra\u00fal Alfons\u00edn y Carlos Sa\u00fal Menem no incurrieron en el abuso de la fuerza para sofocar expresiones y reclamos adversos a sus pol\u00edticas, con excepci\u00f3n de hechos desatados por gobiernos provinciales. Tampoco N\u00e9stor y Cristina Kirchner cayeron en esa tentaci\u00f3n. Pero s\u00ed Fernando de la R\u00faa con la matanza del 19 y 20 de diciembre de 2001, y tambi\u00e9n Eduardo Duhalde con los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Dar\u00edo Santill\u00e1n. Claro que mientras los dos primeros casos eran fruto de la Doctrina de la Seguridad Nacional, los restantes fueron la reacci\u00f3n ag\u00f3nica de gestiones al borde del precipicio.<\/p>\n<p>En cambio ahora, con Mauricio Macri en el poder, se impuso un nuevo paradigma de control social: el \u201cEstado Golpeador\u201d. Algo sin duda cocinado al calor de las encuestas y los focus groups. Y con la siguiente l\u00f3gica: poner en marcha iniciativas bestiales para as\u00ed captar a los sectores m\u00e1s retr\u00f3grados del padr\u00f3n electoral. Un recurso que no ser\u00eda posible sin la debida complacencia del gen criminal que palpita en la \u201cparte sana\u201d de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo revela un fen\u00f3meno que empez\u00f3 a ser visible a principios de 2014 al hacerse eco en la prensa de un deporte grupal hasta entonces oculto bajo los pliegues del pudor: el linchamiento de rateros atrapados en situaciones de flagrancia. Fue notable c\u00f3mo a partir de entonces el esp\u00edritu p\u00fablico se lanz\u00f3 a un apasionado debate sobre los beneficios y las contraindicaciones de un rito tan at\u00e1vico. En t\u00e9rminos jur\u00eddicos lo que se discut\u00eda era la neutralizaci\u00f3n de robos callejeros (en especial, arrebatos de bolsos y celulares; es decir, delitos excarcelables por su poca monta) mediante el asesinato calificado por alevos\u00eda (indefensi\u00f3n de la v\u00edctima) y ensa\u00f1amiento (af\u00e1n de agravar la agon\u00eda). Una pol\u00e9mica signada apenas por un eje discursivo. \u201cHay un Estado ausente\u201d.<\/p>\n<p>Resulta hasta poco original decir que el PRO supo capitalizar con creces aquella anomal\u00eda perceptiva del habitante medio. Y convertirla en una especie de Doctrina de Seguridad Vecinal cuyo corpus te\u00f3rico \u2013elaborado y difundido por ciertos pol\u00edticos, comunicadores y hasta algunos taxistas\u2013 se fundamenta en un sencillo principio: \u201cLa gente est\u00e1 cansada\u201d. Pero con el agravante de que tama\u00f1o fastidio tambi\u00e9n se extiende hacia otros flagelos urbanos; entre \u00e9stos, el \u201cuso indebido\u201d del espacio p\u00fablico para toda clase de protestas. De ah\u00ed el estremecedor benepl\u00e1cito de un vasto sector del electorado ante el ejercicio de la \u201cleg\u00edtima violencia del Estado\u201d para ordenar el tr\u00e1nsito vehicular.<\/p>\n<p>En suma, algo af\u00edn a lo que el soci\u00f3logo portugu\u00e9s Boaventura de Souza Santos bautiz\u00f3 \u201cfascismo societal\u201d. Un fen\u00f3meno ideol\u00f3gico que \u2013a diferencia de los procesos de ultraderecha en Europa durante la primera mitad del siglo XX\u2013 no es cincelado por una organizaci\u00f3n pol\u00edtica o el Estado sino que surge en las entra\u00f1as mismas del cuerpo social. Una oleada t\u00e9cnicamente pluralista, sin jefes, pero provista de objetivos disciplinantes y \u201ccivilizatorios\u201d. Dicho de otra manera: el fascismo de quienes hasta ignoran su significado.<\/p>\n<p><strong>Las mazorcas del macrismo<\/strong><\/p>\n<p>El vidrioso rol del oficialismo tras la desaparici\u00f3n de Maldonado convirti\u00f3 a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en un s\u00edmbolo atroz del presente. Sin embargo, tal estigma se olfateaba desde el 10 de diciembre de 2015, cuando el flamante Presidente la entroniz\u00f3 en aquel cargo. De hecho, apenas 96 horas despu\u00e9s su gesti\u00f3n tuvo un contratiempo desalentador: 43 gendarmes muertos al desbarrancarse en un puente pr\u00f3ximo a la ciudad salte\u00f1a de Rosario de la Frontera el micro que los transportaba hacia Jujuy para disolver un acampe de la organizaci\u00f3n T\u00fapac Amaru.<\/p>\n<p>Ese sofocante verano no le dio respiro; la raz\u00f3n de su siguiente desvelo fue la fuga de los hermanos Lanatta y V\u00edctor Schillaci, un thriller con ribetes desopilantes. En su transcurso la ministra de Seguridad daba por confirmada la gran log\u00edstica que los asist\u00eda por ser, seg\u00fan ella, miembros de \u201cun importante cartel mexicano\u201d cuando en verdad el desamparo de su escape hab\u00eda convertido a esos presos \u2013condenados por el llamado \u201ctriple crimen de la efedrina\u201d\u2013 en tres peligrosos linyeras.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n deriv\u00f3 en una comedia de enredos la aparatosa importaci\u00f3n del ya c\u00e9lebre traficante de efedrina, Ivar P\u00e9rez Corradi, quien lejos de declarar en contra de figuras del kirchnerismo \u2013tal como los emisarios de Bullrich hab\u00edan pactado con \u00e9l\u2013 con sus dichos en sede judicial termin\u00f3 enlodando al principal aliado radical de Cambiemos, Ernesto Sanz, por una d\u00e1diva.<\/p>\n<p>Apenas dos ejemplos de la extensa lista de yerros e inexactitudes en los que Patricia Bullrich suele incurrir tanto en la evaluaci\u00f3n estrat\u00e9gica de casos trabajados por el Ministerio como al informar las conclusiones a la ciudadan\u00eda y al propio Presidente. En su defensa, el diputado mendocino Luis Petri \u2013nada menos que su espada y vocero en la C\u00e1mara Baja, adem\u00e1s de presidir all\u00ed la Comisi\u00f3n de Seguridad\u2013 argument\u00f3 el a\u00f1o pasado al programa radial Tormenta de ideas: \u201cElla es muy trabajadora, pero la hacen equivocar, le pasan pistas falsas y la llevan a seguir l\u00edneas investigativas err\u00f3neas\u201d.<\/p>\n<p>Desde una perspectiva totalizadora, su gesti\u00f3n<br \/>\n\u2013debidamente alineada a la doctrina estadounidense de las \u201cNuevas Amenazas\u201d\u2013 garantiza en el pa\u00eds la voluntad de la CIA, la DEA y el FBI por extender su estrategia global contra el terrorismo y el narcotr\u00e1fico. \u201cNing\u00fan pa\u00eds por s\u00ed mismo puede hacer frente a los peligros multifac\u00e9ticos y solapados que presenta el siglo XXI\u201d, insisten los funcionarios del Departamento de Estado estadounidense.<\/p>\n<p>S\u00f3lo que aqu\u00ed tama\u00f1o prop\u00f3sito suele chocar con un obst\u00e1culo notable: el car\u00e1cter mafioso de todas las fuerzas de seguridad. Un problema que \u2013a tal fin\u2013 las convierte en una herramienta envenenada. Una especie de presente griego que en la actualidad tiene a La Bonaerense y la novedosa Polic\u00eda de la Ciudad como sus ejemplos m\u00e1s ruidosos. La resbaladiza relaci\u00f3n de ambas con sus autoridades civiles lo atestigua.<\/p>\n<p>Eso la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, Mar\u00eda Eugenia Vidal, lo sabe perfectamente. Lo cierto es que su llegada al primer despacho de La Plata fue para ella algo tan sorpresivo que no tuvo tiempo de planificar como corresponde una pol\u00edtica hacia la mazorca m\u00e1s d\u00edscola del pa\u00eds. La soluci\u00f3n consisti\u00f3 en recurrir a la \u201cherencia recibida\u201d. O sea, el flamante Poder Ejecutivo provincial resolvi\u00f3 servirse de la estructura policial de la gesti\u00f3n anterior. Por entonces ni la a\u00fan inexperta mandataria ni su ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, imaginaron que acababan de dar un salto al vac\u00edo.<\/p>\n<p>Porque tal reflejo continuista en esa fuerza de 90.000 hombres result\u00f3 un canto al autogobierno corporativo. Y adem\u00e1s prolongaba la influencia del jefe saliente (por razones jubilatorias), el comisario Hugo Matzkin, a trav\u00e9s de su reemplazante, Pablo Bressi \u2013un sujeto de su confianza\u2013 y, luego, en el sucesor de \u00e9ste, Rub\u00e9n Perroni, tambi\u00e9n de su ri\u00f1\u00f3n.<\/p>\n<p>En realidad la gobernadora \u2013a pesar de su proclamada \u201clucha contra las mafias\u201d\u2013 cifra la gobernabilidad de su gesti\u00f3n en un pacto con La Bonaerense: obsecuencia punitiva a cambio de \u201cvista gorda\u201d con los negocios sucios.<\/p>\n<p>Id\u00e9ntica impostura tambi\u00e9n sostiene el delicado equilibrio entre el jefe de Gobierno porte\u00f1o, Horacio Rodr\u00edguez Larreta, y la Polic\u00eda de la Ciudad. Lo que fue concebido como el experimento m\u00e1s osado del macrismo en materia de seguridad \u2013la fusi\u00f3n de los 5.000 efectivos de la Metropolitana con 19.000 de la Federal\u2013 devino en una fuente inagotable de jaquecas.<\/p>\n<p>Aquella amalgama ya desde el aspecto administrativo gener\u00f3 conflictos. A nueve meses de su lanzamiento oficial, los ex federales a\u00fan hoy no ahorran desvelos por el futuro de su caja de retiros. Tambi\u00e9n temen por el destino de su obra social (el paso del Hospital Churruca a OSDE no les causa confianza). Asimismo los ofusca la suspensi\u00f3n de adicionales que antes redondeaban sus ingresos. A la vez est\u00e1n muy atentos con la todav\u00eda no concretada nivelaci\u00f3n salarial (los que vienen de la Metropolitana cuentan con haberes m\u00e1s altos). Y ni hablar de las n\u00e1useas que les provocan los chalecos morados de los nuevos uniformes, tan parecidos a la indumentaria de la empresa OCA.<\/p>\n<p>Otro campo problem\u00e1tico tiene que ver con los negocios clandestinos. Por ahora est\u00e1 atada con alambres la manera en que los ex federales adaptaron sus quehaceres recaudatorios a la nueva situaci\u00f3n. Y se resisten a compartir dividendos con sus nuevos camaradas. \u00bfAcaso resignar\u00e1n parte de sus fuentes espurias de ingresos? Si algo ense\u00f1a la historia es que la respuesta a tama\u00f1o interrogante usualmente se escribe con sangre.<\/p>\n<p>Y desde el plano institucional, su acefal\u00eda no es un problema menor. Ya se sabe que su jefe, Jos\u00e9 Pedro Potocar, termin\u00f3 preso por ser el supuesto l\u00edder de una asociaci\u00f3n il\u00edcita abocada al cobro de coimas a comerciantes y trapitos en la jurisdicci\u00f3n de la comisar\u00eda 35\u00aa. Y su posible sucesor, Guillermo Calvi\u00f1o \u2013a\u00fan no hab\u00eda sido nombrado\u2013, lo imit\u00f3 en su destino carcelario.<\/p>\n<p>La Polic\u00eda de la Ciudad naci\u00f3 corrupta. Pero su presencia callejera para garantizar el \u201corden\u201d no pasa desapercibida.<\/p>\n<p>Por Ricardo Ragendorfer<\/p>\n<p>Le Monde diplomatique<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los ciclos democr\u00e1ticos transcurridos desde la segunda mitad del siglo XX hasta estos d\u00edas se contabilizan oleadas represivas como<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8988,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"kia_subtitle":"","footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[3,41],"tags":[],"class_list":["post-8987","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-nacionales"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/20171018-nac3.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8987","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8987"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8987\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8989,"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8987\/revisions\/8989"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8988"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8987"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8987"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laurbedigital.com.ar\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8987"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}