Fenómeno El Niño en Argentina: por qué no llueve y qué pasa con el campo

El fenómeno El Niño está instalado en el Pacífico pero no impacta en Argentina. La Bolsa de Comercio de Rosario advierte menores lluvias y revisa proyecciones agrícolas.

El fenómeno El Niño ya se encuentra plenamente instalado en el océano Pacífico, sin embargo, su presencia todavía no se refleja en las precipitaciones esperadas para gran parte de la Argentina. Ante este escenario atípico, los especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) comenzaron a revisar las previsiones para los próximos meses, advirtiendo que los acumulados de agua podrían terminar siendo significativamente menores a los estimados inicialmente, lo que genera incertidumbre en el sector agropecuario de cara a la campaña de trigo y maíz.

El Pacífico caliente frente a una atmósfera seca

Los reportes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) indican que la anomalía de la temperatura superficial del Pacífico alcanzó los 2,2 °C a fines de septiembre, superando los registros previos y ubicando al fenómeno en el umbral de una intensidad muy elevada. No obstante, el mes finalizó con precipitaciones por debajo de los promedios históricos en el corazón de la región productiva del país.

Según Alfredo Elorriaga, consultor de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR, El Niño no está teniendo el efecto esperado en el territorio nacional. Entre las razones principales de este desacople climático se destacan:

  • La persistencia de masas de aire frío provenientes de la Patagonia que bloquean el ingreso de humedad desde el norte.

  • La presencia de una anomalía fría en el océano Atlántico, cerca de la desembocadura del Río de la Plata, que altera la circulación habitual de los vientos húmedos.

  • La moderación en las proyecciones de intensidad del propio fenómeno oceánico, cuyas previsiones pasaron de picos cercanos a los 4 °C a estabilizarse en torno a los 2 °C para el trimestre actual.

Impacto en las proyecciones agrícolas y los cultivos

Inicialmente, la Bolsa de Comercio de Rosario había proyectado lluvias superiores a los promedios históricos en torno al 30% para octubre, 70% para noviembre y 90% para diciembre. Si bien las estimaciones continúan anticipando registros por encima de la media, los volúmenes totales podrían verse recortados, afectando la disponibilidad hídrica indispensable para sostener el potencial productivo del trigo y avanzar con fluidez en las labores de siembra del maíz.

El comportamiento del clima en las próximas semanas será determinante para evaluar si la tendencia logra revertirse o si el sector agropecuario deberá convivir con un escenario de precipitaciones moderadas, desafiando las previsiones macroclimáticas iniciales que auguraban un impacto hídrico mucho más potente en el centro del país.

Conclusión

El desacople entre el calentamiento del Pacífico y la falta de lluvias efectivas demuestra que El Niño no opera como una variable aislada en el clima argentino. La combinación de frentes fríos patagónicos y anomalías en el Atlántico reconfigura un escenario de cautela para el campo, donde la disponibilidad de agua vuelve a ser el factor crítico para la campaña productiva.