Murió Piero: adiós a la voz y el compromiso de la canción popular

Murió Piero a los 81 años en Buenos Aires. El icónico cantautor ítalo-argentino dejó un legado inolvidable de poesía, dignidad y profundo compromiso social.

El cantautor ítalo-argentino Piero de Benedictis murió este miércoles a los 81 años en el Hospital Italiano de Buenos Aires, tras atravesar un período de graves complicaciones de salud. Con una trayectoria artística de más de cinco décadas, el autor de «Mi viejo» consolidó una obra donde la música popular y el compromiso social se transformaron en instrumentos inquebrantables de justicia y memoria para América Latina.

Los orígenes y el nacimiento de un himno generacional

Piero Antonio Franco de Benedictis nació en Galípoli, Italia, el 19 de abril de 1945, y llegó a la Argentina en 1948 junto a su familia, radicándose inicialmente en Banfield y luego en Allen, Río Negro. Esta doble raíz moldeó su sensibilidad artística, conectándolo de manera directa con las vivencias de los trabajadores y las clases populares.

El punto de inflexión en su carrera llegó en 1969, cuando se consagró con «Mi viejo», un tema compuesto junto al poeta José Tcherkaski que trascendió fronteras geográficas y generacionales para convertirse en una de las canciones más grabadas de la historia de la música hispanoamericana.

Poesía, política y la construcción colectiva

Lejos de limitarse a los escenarios comerciales, la obra de Piero estuvo indisolublemente atada a la realidad política y social del continente. Junto a Tcherkaski dio vida a un repertorio imprescindible que incluyó obras como «Pedro nadie», «Coplas de mi país» y «Para el pueblo lo que es del pueblo». Durante los años de plomo de las dictaduras latinoamericanas, estas letras funcionaron como refugio, denuncia y bandera para los sectores invisibilizados.

Además de su faceta artística, su activismo se tradujo en acciones concretas:

  • Impulsó la construcción de más de quince obras comunitarias, entre escuelas, guarderías y la primera Facultad de Agroindustria en Chaco.

  • Ejerció como Subsecretario de Cultura de la provincia de Buenos Aires a principios de los años dos mil.

  • Fundó junto a la maestra Indra Devi la Fundación Buenas Ondas, creando granjas orgánicas para la contención de niños en riesgo social.

  • Participó activamente como ciudadano en las históricas jornadas de protesta del 19 y 20 de diciembre de 2001.

Proyección internacional y reconocimientos

La impronta de Piero traspasó las fronteras argentinas con fuerza. En 1994 fue nacionalizado colombiano por el entonces presidente Ernesto Samper, desempeñándose como embajador de paz en el proceso de acuerdo con las guerrillas. Su aporte a la cultura mundial fue galardonado con el Premio Konex en 1985 y el prestigioso Grammy Latino a la Excelencia Musical en 2016. A lo largo de su vida, ofreció más de 4.000 conciertos y compartió escenarios con figuras de la talla de Caetano Veloso, Bob Dylan y Pablo Milanés.

Conclusión

La partida de Piero deja un vacío irremplazable en la cultura latinoamericana, pero su legado permanece intacto en cada acorde y cada verso comprometido. Su música demostró que el arte puede ser una herramienta transformadora para cambiar la realidad de los que menos tienen, asegurando que su voz resuene eternamente en la memoria colectiva del continente.