Inflación y bolsillos: el 60% de los votantes de Milei no llega a fin de mes
La bajada de la noticia señala que un informe privado revela un fuerte desgaste en la base oficialista, donde seis de cada diez votantes afirman que sus ingresos pierden contra la suba de precios.
La economía argentina atraviesa una compleja convivencia entre los datos macroeconómicos y la realidad cotidiana de los hogares. Un reciente informe del Monitor de Opinión Pública (MOP) elaborado por la consultora Zentrix pone el foco sobre un fenómeno político y social de gran impacto: el desgaste progresivo en la base de sustentación del presidente Javier Milei, donde seis de cada diez votantes de 2025 aseguran que ya no logran llegar a fin de mes ni cubrir sus necesidades básicas con sus ingresos actuales.
El estudio detalla que el 59,1% de quienes respaldaron al oficialismo en las urnas afirma que su salario no le gana a la inflación. Si bien este porcentaje refleja un descontento palpable dentro de los propios sectores que confiaron en la gestión libertaria, el informe matiza que la cifra trepa hasta el 97% entre los votantes opositores, evidenciando una brecha profunda pero transversal respecto al poder adquisitivo en el actual escenario nacional.
El calendario del bolsillo y la brecha social
La percepción sobre la economía real tiene un correlato directo en el calendario mensual de los trabajadores. Según los datos recolectados por Zentrix, los ingresos del 59,6% de la clase baja se agotan antes del día 15 del mes, mientras que para el 83,3% la plata no rinde más allá del día 20. En el extremo opuesto, el 61,9% de la clase alta logra no solo llegar a fin de mes con holgura, sino también generar capacidad de ahorro.
Este mapa de fragilidad financiera alimenta una marcada desconfianza generalizada en los indicadores oficiales. Casi siete de cada diez encuestados, exactamente el 67,1%, manifestaron no creer en el cálculo de inflación que difunde el Estado, al considerar que este no refleja el pulso diario de los precios en góndolas, servicios y alquileres.
Pesimismo colectivo y nuevas prioridades en la agenda social
El clima de opinión pública refleja también una marcada asimetría entre la evaluación de la situación personal y la perspectiva sobre el rumbo general del país. Mientras que el 39,3% califica de manera negativa su propia economía doméstica, el pesimismo trepa al 57,4% cuando se consulta sobre el futuro de la Argentina, frente a un escaso 34,3% que se declara optimista.
El informe subraya que el malestar ciudadano se proyecta con mayor fuerza sobre el horizonte colectivo que sobre la vivencia individual. En cuanto a las principales preocupaciones que quitan el sueño a los argentinos, los ingresos y salarios lideran el ranking con el 50,1%, seguidos muy de cerca por la incertidumbre económica (49,8%), el desempleo (40,9%), la corrupción (39,6%) y las tarifas de servicios públicos (35,2%).
Un dato llamativo que arroja el monitoreo es el desplazamiento de la inflación en la tabla de prioridades ciudadanas: relegada al último lugar entre diez temas evaluados, concentra apenas el 12,7% de las menciones. Esto demuestra que, tras las correcciones de precios de los primeros tramos de la gestión, el peso de la crisis actual se concentra ahora en la pérdida de poder de compra y la falta de previsibilidad laboral.
Conclusión
El informe de Zentrix deja al descubierto un escenario de cautela y desgaste donde la base electoral oficialista comienza a mostrar fisuras por el peso de la crisis inflacionaria. Con una sociedad que prioriza la recuperación de los ingresos por sobre el control estadístico de los precios, el gran desafío para el Gobierno consistirá en alinear la macroeconomía con el alivio inmediato del bolsillo cotidiano antes de que el pesimismo sobre el futuro colectivo termine por erosionar definitivamente su capital político.
