Consumo masivo en supermercados: las ventas cayeron 15% bajo la gestión Milei
Las ventas en supermercados cayeron un 15% en la era Milei debido a la pérdida del ingreso disponible y el fuerte peso de los gastos fijos.
El consumo masivo en Argentina atraviesa una etapa de profundo retroceso, acumulando una caída del 15,8% en las ventas de supermercados entre enero y julio frente al mismo período de 2023, y de un 7% respecto a 2025, según datos relevados por Ficonomics sobre la base de información a precios constantes en las 24 jurisdicciones del país. La contracción responde centralmente a la pérdida del poder adquisitivo de los hogares y al peso asfixiante de los servicios públicos y los gastos fijos cotidianos.
La presión de los gastos fijos sobre el ingreso disponible
La razón principal de este derrumbe radica en que el ingreso disponible de los hogares no logra recuperarse desde el inicio de la actual administración. De acuerdo con cálculos de Paramétrica Consultores, al descontar los gastos fijos obligatorios —como tarifas de luz, gas, agua, transporte y prepagas—, el dinero real que le queda al sector privado registrado para destinar al resto de la economía se encuentra casi un 20% por debajo de los niveles previos a diciembre de 2023.
Cuando los servicios esenciales y el transporte aumentan muy por encima de la inflación general, el margen para el consumo discrecional se reduce al mínimo. En este esquema de ajuste forzoso, las compras en los supermercados se transforman en el primer rubro recortado por las familias argentinas, golpeando de lleno la dinámica comercial en todo el territorio nacional.
Desigualdad territorial y disparidad en las ventas
El mapa de las ventas reales refleja un retroceso generalizado pero con profundas asimetrías provinciales, donde la brecha entre el mejor y el peor registro supera los 36 puntos porcentuales. En el extremo más crítico se ubica Formosa, con una caída interanual acumulada del 39,3%, mientras que Neuquén se posiciona como la jurisdicción menos afectada, registrando una merma de apenas el 3,1% gracias al impulso económico de la cuenca hidrocarburífera de Vaca Muerta.
El impacto en el mercado laboral y el empleo formal
A la merma del poder adquisitivo se suma una dinámica laboral preocupante. Si bien el empleo agregado no experimentó un colapso abrupto, el sostenimiento de los puestos se apoyó mayoritariamente en la expansión de la informalidad, mientras que el empleo asalariado privado registrado cayó en 22 de las 24 provincias entre noviembre de 2023 y abril de 2026, según cifras del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
A nivel nacional se perdieron más de 241.000 puestos formales, concentrados principalmente en la industria, la construcción y el comercio. Las provincias con mayores caídas porcentuales en el empleo registrado fueron Santa Cruz (-16,4%), Tierra del Fuego (-15,6%) y Catamarca (-12,3%), mientras que en términos absolutos la mayor destrucción de puestos se produjo en la Provincia de Buenos Aires.
El derrumbe del consumo masivo refleja las tensiones estructurales del modelo económico actual. Sin una recuperación real del ingreso disponible y con tarifas que presionan fuertemente sobre el presupuesto familiar, las perspectivas de reactivación para el sector supermercadista continúan condicionados por la pérdida de poder de compra de los trabajadores.
