Un joven murió de un piedrazo tras una pelea a la salida de un boliche de Ezeiza y hay cuatro detenidos
Un joven de 22 años falleció durante un violento enfrentamiento callejero ocurrido en la madrugada bonaerense. La policía detuvo a cuatro sospechosos tras una serie de allanamientos.
Un joven de 22 años identificado como Tomás Ezequiel Rojas murió durante la madrugada en el partido bonaerense de Ezeiza, tras recibir un golpe en la cabeza con una piedra en medio de un violento enfrentamiento entre dos grupos de personas. El hecho, caratulado judicialmente como homicidio, se originó a raíz de una discusión inicial dentro del boliche Egipto y derivó en una trágica confrontación a unas 15 cuadras del establecimiento, sobre la Ruta 205. Como resultado de la investigación y del análisis de las cámaras de seguridad llevadas adelante por la policía local, las autoridades detuvieron a cuatro sospechosos, entre ellos el presunto autor material del ataque fatal.
Secuencia de los hechos y la trágica agresión
El violento episodio que conmociona a la comunidad comenzó a gestarse dentro del local bailable Egipto, ubicado en la zona de Ezeiza. Según la reconstrucción inicial trazada por los investigadores a partir de testimonios y registros fílmicos, una fuerte discusión entre dos facciones dentro del establecimiento marcó el preludio de lo que terminaría en tragedia.
Una vez que los involucrados abandonaron el lugar, los caminos volvieron a cruzarse a unas 15 cuadras de distancia, del otro lado de la Ruta 205, en las inmediaciones de las calles Presidente Perón y French. En ese punto geográfico, un grupo integrado por cuatro jóvenes comenzó a arrojar proyectiles de manera coordinada contra otro sector compuesto por tres personas.
En plena refriega callejera, Tomás Ezequiel Rojas —oriundo de la localidad vecina de Cañuelas— recibió un impacto directo en la cabeza provocado por un cascote. La lesión, de extrema gravedad, le provocó la muerte en forma casi instantánea en el lugar de los hechos. Su cuerpo fue trasladado inicialmente al hospital zonal para luego ser derivado a la morgue judicial de Lomas de Zamora con el fin de llevar a cabo la autopsia correspondiente.
Operativo policial y detención de los sospechosos
Tras consumarse el ataque, los agresores se dispersaron y abandonaron la escena del crimen. Sin embargo, la intervención de la Policía de Ezeiza permitió activar un rápido protocolo investigativo fundamentado en el análisis minucioso de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona.
El primer aprehendido fue Emanuel Rivas, de 18 años, señalado como partícipe del grupo que arrojó las piedras. A partir de sus declaraciones y de nuevas pistas recolectadas por los detectives, la justicia ordenó una serie de tres allanamientos simultáneos en la localidad de Monte Grande, perteneciente al partido de Esteban Echeverría.
En dichos procedimientos tácticos fueron capturados los otros tres sospechosos: Alan Montuelle, de 23 años; Tobías Juárez, de 22; y Gastón Saliega, de 19. Con estas aprehensiones, el número total de detenidos asciende a cuatro.
Hacia la esclarecimiento judicial de la autoría material
Mientras los cuatro jóvenes permanecen alojados a disposición de la justicia, los sabuesos de la causa centran sus esfuerzos en determinar con absoluta precisión el grado de responsabilidad penal que le cabe a cada uno de los involucrados en la gresca.
Entre los detenidos, las miradas de los investigadores apuntan preliminarmente a Alan Montuelle como el presunto autor material del piedrazo letal que impactó en la cabeza de Rojas. No obstante, la fiscalía aguarda el resultado final de peritajes balísticos, planimétricos y el cotejo exhaustivo de las grabaciones fílmicas para cerrar el círculo probatorio.
La causa se encuentra formalmente caratulada bajo la figura de homicidio y quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 1 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora con asiento en Ezeiza, bajo la conducción de la fiscal Florencia Belloc.
Conclusión
El fallecimiento de Tomás Ezequiel Rojas expone una vez más la extrema vulnerabilidad frente a hechos de violencia urbana desatados en las inmediaciones de locales nocturnos. Con cuatro imputados ya puestos a disposición de la justicia, la investigación judicial avanza contrarreloj para esclarecer los detalles de una agresión tan brutal como injustificada, buscando llevar tranquilidad a los familiares de la víctima y asegurar el peso de la ley sobre los responsables materiales.
