Juicio por la muerte de Maradona: revelan fallas médicas
En el juicio por la muerte de Maradona, peritos de la Junta Médica advirtieron ante el tribunal sobre la polimedicación riesgosa y el severo deterioro renal del astro.
El juicio por la muerte de Maradona atravesó este martes una jornada determinante en los Tribunales de San Isidro con los testimonios de dos peritos clave de la Junta Médica oficial. El toxicólogo Carlos Damin y el nefrólogo Hernán Trimarchi expusieron ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N.° 3 y detallaron la cadena de omisiones, inconsistencias terapéuticas y fallas de control que rodearon los últimos días del astro futbolístico en la vivienda del partido de Tigre. Al término de las declaraciones, el tribunal resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo jueves.
La advertencia sobre la internación y el cóctel de psicofármacos
El médico toxicólogo Carlos Damin, jefe del servicio de Toxicología del Hospital Fernández y profesor titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), fue categórico al cuestionar el esquema terapéutico y el dispositivo montado en el inmueble de Benavídez. El especialista remarcó que el exfutbolista requería «otro tipo de internación» e incluso señaló que, dado su estado de vulnerabilidad y falta de autonomía frente a sus consumos problemáticos, el equipo tratante debió haber evaluado una internación involuntaria en una institución especializada.
Durante su exposición, Damin puntualizó que Maradona recibía un esquema de siete medicamentos en simultáneo, entre los que sobresalían tres psicofármacos de alto impacto sistémico: quetiapina, lurasidona y venlafaxina. El perito advirtió que la combinación de estos compuestos exigía una supervisión cardiológica estricta debido a sus efectos adversos conocidos sobre el ritmo cardíaco, una precaución que jamás se instrumentó en el domicilio.
Asimismo, el profesional recordó que el paciente padecía cirrosis y compromiso renal, dos condiciones que alteraban drásticamente la metabolización y eliminación de estas sustancias. Pese a este cuadro preexistente, el listado farmacológico carecía por completo de medicación específica para la hipertensión o para el cuidado cardiovascular. El toxicólogo subrayó que el paciente no contaba con un médico clínico de cabecera ni con un cardiólogo de seguimiento presencial, al tiempo que puso en duda la regularidad de las visitas psiquiátricas.
El cuadro nefrológico y el deterioro crónico de los órganos
Por su parte, el nefrólogo Hernán Trimarchi, jefe del servicio de Nefrología del Hospital Británico y docente de la Universidad Católica Argentina (UCA), ratificó en su testimonio las conclusiones del informe pericial y describió la gravedad del daño orgánico del paciente. Trimarchi analizó exhaustivamente las historias clínicas, peritajes histopatológicos, audios y comunicaciones incorporadas a la causa penal.
El especialista explicó que los riñones del Diez exhibían una superficie rugosa y signos inequívocos de afecciones agudas superpuestas a una patología crónica de al menos una década de evolución. Este cuadro se vio agravado por factores de riesgo concurrentes como la obesidad no tratada, la hipertensión arterial descontrolada y los antecedentes crónicos de abuso de alcohol.
El informe de autopsia reveló una necrosis tubular aguda y un agrandamiento anormal en el tamaño de los órganos: el riñón izquierdo pesó 183 gramos y el derecho superó los 213 gramos, cifras muy por encima de los parámetros anatómicos normales. Trimarchi enfatizó que un monitoreo médico diario y riguroso hubiera permitido advertir tempranamente los signos de descompensación, al tiempo que denunció la ausencia de un plan nutricional adecuado para el cuadro clínico.
Imputados y la acusación por dolo eventual
El proceso judicial busca deslindar las responsabilidades penales de los profesionales y coordinadores de salud que intervinieron en la internación domiciliaria. La acusación formal está encuadrada bajo la figura de homicidio simple con dolo eventual, un delito que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión efectiva.
Entre los principales acusados se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la médica coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Omar Almirón, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el médico clínico Pedro Di Spagna. Todos ellos comparecen ante el tribunal integrado por los magistrados Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
El valor pericial en el debate oral
Las declaraciones de la Junta Médica consolidan una prueba técnica fundamental para el tribunal. La descripción de un esquema farmacológico contraindicado, sumada a la ausencia de médicos especialistas y la falta de aparatología básica de control, refuerza la hipótesis de que Diego Armando Maradona estuvo inmerso en una situación de desamparo sanitario evitable durante sus últimas semanas de vida.
