Eliminaron el descuento de la Red SUBE en tren y subte

La quita del beneficio del 50% en las combinaciones impacta en miles de trabajadores y estudiantes del conurbano que ingresan a la Ciudad de Buenos Aires a diario.

El sistema de transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una profunda reestructuración tarifaria que vuelve a golpear de forma directa en los bolsillos de los usuarios de la provincia de Buenos Aires. A partir de este mes, la Secretaría de Transporte de la Nación aplicó un cambio drástico en el esquema de integración de la Red SUBE: se eliminó el descuento del 50% que se aplicaba de manera automática sobre el boleto de subterráneo para aquellos pasajeros que realizaban un transbordo tras haber arribado a la Capital Federal mediante las líneas de ferrocarril.

La medida afecta a miles de trabajadores, profesionales y estudiantes del conurbano bonaerense que utilizan a diario la combinación entre el tren y la red subterránea para trasladarse hacia sus destinos laborales o educativos. Hasta la entrada en vigencia de esta modificación, el sistema multimodal compensaba el costo de los viajes escalonados dentro de una ventana de dos horas, reduciendo a la mitad el valor del segundo pasaje. Con esta decisión administrativa, la bonificación que aliviaba el costo del transporte interjurisdiccional quedó completamente sin efecto para ese tramo.

Cómo funciona el nuevo esquema tarifario en el AMBA

La eliminación de la bonificación altera el cálculo diario de movilidad de los bonaerenses que ingresan a la jurisdicción porteña. La operativa del pasaje se ajusta ahora bajo las siguientes condiciones:

Primer tramo en ferrocarril

El viaje inicial realizado en cualquiera de las líneas ferroviarias del AMBA (Roca, Sarmiento, Mitre, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte y Urquiza) se liquida a tarifa plena según el cuadro tarifario vigente determinado para cada ramal.

Segundo tramo en subterráneo

Al realizar la combinación en las estaciones cabeceras o nodos de enlace (como Constitución, Retiro, Once o Chacarita), el validador de los molinetes del subte descuenta la tarifa completa de la red subterránea, sin aplicar el descuento del 50% de la Red SUBE que regía anteriormente.

Combinaciones de transporte interno

El único margen de integración que sobrevivió a la reestructuración es el beneficio de descuentos para los transbordos realizados de forma exclusiva dentro de la propia red de transporte administrada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El impacto presupuestario de esta medida resulta acumulativo. Para un trabajador residente en la primera o segunda sección del conurbano que debe tomar un tren y luego la red subterránea tanto para la ida como para el regreso, el gasto mensual en transporte experimenta un salto nominal de magnitud. Al no existir la compensación en el segundo tramo, la factura diaria se encarece sensiblemente en un contexto signado por la pérdida del poder adquisitivo del salario.

Asimetrías y tensiones entre las jurisdicciones

La quita de subsidios a las combinaciones interjurisdiccionales reaviva la tensión política y económica entre el Gobierno nacional, la provincia de Buenos Aires y la administración de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por el reparto de los fondos destinados al transporte público. La decisión del Poder Ejecutivo Nacional se enmarca en la meta fiscal de reducción de partidas destinadas a los subsidios operativos a la demanda.

Sin embargo, especialistas en planificación urbana y economía del transporte advierten que la desarticulación del sistema integrado de boletos fomenta la desintegración del AMBA como unidad geográfica y funcional. El Conurbano bonaerense funciona como un proveedor central de fuerza de trabajo para la capital del país; restringir los beneficios de la integración tarifaria genera una asimetría que perjudica a quienes recorren distancias más largas para cumplir con sus obligaciones.

Asimismo, organizaciones de usuarios de transporte público señalaron que la pérdida del descuento de la Red SUBE para las combinaciones de tren y subte puede derivar en un cambio no deseado de hábitos de movilidad. Muchos pasajeros, en el afán de recortar gastos fijos, optan por realizar caminatas de decenas de cuadras desde las terminales ferroviarias hacia sus lugares de trabajo o sobrecargan las líneas de colectivos que aún conservan tramos con esquemas de integración.

Un golpe directo a la movilidad de la fuerza de trabajo

El boleto integrado había sido implementado con el objetivo de fomentar el uso del transporte público masivo y reducir la congestión vehicular en los accesos a la Capital Federal. La eliminación del beneficio en las combinaciones entre ferrocarriles y subterráneos contraviene la lógica de la movilidad sustentable, desincentivando el uso de la red ferroviaria combinada.

En un escenario donde los servicios esenciales aumentaron por encima de los salarios promedios, el transporte se consolida como uno de los rubros con mayor peso dentro de la canasta básica de las familias trabajadoras del conurbano. Sin respuestas oficiales sobre un eventual mecanismo de compensación para los sectores de menores recursos, los bonaerenses enfrentan un nuevo encarecimiento diario para llegar a sus puestos de trabajo en la Ciudad de Buenos Aires.