Trabajadores de aplicaciones suman un millón de personas en la era Milei

La cantidad de repartidores y conductores de plataformas aumentó un 900% en seis años, reflejando una creciente precarización laboral impulsada por la recesión económica actual.

El salto cuantitativo de la economía de plataformas

En un contexto signado por la contracción del empleo formal y el cierre de unidades productivas, la cantidad de trabajadores de aplicaciones experimentó un crecimiento sin precedentes en la Argentina. En 2020, justo antes del inicio de la emergencia sanitaria por la pandemia, se registraban cerca de 100.000 personas dedicadas al transporte de pasajeros y al reparto de productos mediante plataformas digitales. Hoy, esa cifra alcanza el millón de ocupados, lo que representa un vertiginoso incremento del 900% en seis años.

El fenómeno responde de forma directa a la aceleración en la precarización del mercado de trabajo. Las dinámicas de flexibilización laboral se profundizaron de forma notable tras el cambio de gestión gubernamental de diciembre de 2023. Se calcula que en este último período se destruyeron más de 340.000 puestos de trabajo registrados y cesaron sus actividades unas 28.000 empresas, empujando a miles de ciudadanos a buscar refugio en la economía de plataformas como única fuente de subsistencia o como complemento de ingresos.

Cuántos pedidos se necesitan para cubrir la canasta básica

Un relevamiento realizado por la Fundación Encuentro ofrece datos detallados sobre las exigencias cuantitativas a las que se enfrentan estos trabajadores de aplicaciones. Tomando como referencia valores de marzo de 2026, un repartidor percibe un haber promedio de 3.165 pesos por cada pedido entregado con éxito.

Canastas e ingresos requeridos

  • Canasta Básica Total (CBT): Para alcanzar los $1.531.473 que fijó el Indec para no caer en la pobreza, un trabajador requiere completar 453 envíos mensuales.

  • Ingreso promedio estimado: Se precisan 320 pedidos al mes para ingresar aproximadamente un millón de pesos.

  • Canasta básica de crianza: Se exige la entrega de 175 pedidos.

  • Alquiler promedio: Requiere realizar al menos 250 entregas para afrontar exclusivamente el costo de la vivienda.

  • Salario Mínimo, Vital y Móvil: Equivale a completar 111 pedidos para alcanzar el piso salarial de $367.800.

El informe añade que las obligaciones tributarias y de insumos imponen un ritmo constante de producción. Un repartidor necesita destinar el ingreso de 16 pedidos para abonar la cuota del Monotributo —cuya tarifa actualizada ronda los 50.000 pesos— y al menos dos repartos enteros para cubrir la carga de un tanque de combustible para motocicleta.

Costos operativos y falta de equipamiento

Quienes desarrollan la tarea en motocicletas logran generar un margen de ingresos brutos superior al de los ciclistas, aunque enfrentan gastos fijos elevados que erosionan la ganancia neta. En promedio, los repartidores motorizados gastan entre 170.000 y 180.000 pesos mensuales solo en nafta.

A estos costos se suma la ausencia de insumos por parte de las firmas empleadoras. Las empresas no proporcionan elementos básicos de protección vial, ropa impermeable para los días de lluvia ni mochilas térmicas para el traslado de alimentos, por lo que el equipamiento corre por cuenta exclusiva del trabajador.

Miradas encontradas en la primera línea del servicio

Las visiones dentro del propio colectivo de trabajadores de aplicaciones son heterogéneas y están fuertemente condicionadas por la situación familiar y las alternativas laborales previas de cada repartidor.

Los testimonios del sector

  • Sectores alineados con la autonomía: Ciertos trabajadores valoran la flexibilidad horaria y la comparan con la gestión de un negocio personal. Algunos testimonios destacan que en zonas de alta demanda como los barrios porteños de Palermo o Belgrano es posible generar facturaciones diarias de 40.000 pesos. Para quienes venían de empleos en relación de dependencia con extensas jornadas y remuneraciones fijas, la labor en bicicleta resulta una alternativa atractiva en términos de manejo del tiempo.

  • Sectores con carga familiar: La perspectiva es considerablemente más crítica entre quienes deben sostener un hogar. Repartidores con mayor antigüedad afirman que el aumento en la masa de trabajadores de aplicaciones redujo el volumen de viajes por persona. Asimismo, denuncian el congelamiento de las tarifas mínimas por pedido, la falta de actualización frente a los procesos inflacionarios y el incumplimiento en el pago de adicionales prometidos por operar bajo condiciones climáticas adversas.

Reflexiones sobre el futuro del empleo en Argentina

El incremento de la ocupación en las plataformas de reparto expone una transformación profunda en la estructura socioeconómica del país. Si bien para un segmento del sector el modelo representa una opción de libertad y autoempleo, para la mayoría constituye una válvula de escape frente a la pérdida de puestos formales. El desafío regulatorio y social pasa por determinar si este esquema actúa como una herramienta de transición o como un sistema consolidado de vulnerabilidad laboral.