Juicio por Loan: una tía policía detalló las graves fallas en las pruebas y el calzado
Gabina Noguera, tía del menor desaparecido y efectivo de la fuerza provincial, expuso ante la Justicia correntina las irregularidades en el secuestro de ropa y vehículos bajo la gestión de Walter Maciel.
La causa que investiga la desaparición de Loan Danilo Peña sumó revelaciones fundamentales durante las audiencias del juicio oral que se desarrolla ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. Gabina Noguera, tía directa del menor y agente en actividad de la Policía de Corrientes, prestó declaración testimonial durante más de una hora y media. En su relato minucioso, la testigo reconstruyó el caótico operativo desplegado el 13 de junio de 2024 y expuso de forma taxativa graves fallas de procedimiento en el manejo de pruebas clave, el secuestro de prendas destinadas a los rastrillajes con canes y la custodia de los automóviles pertenecientes a los principales imputados.
El testimonio de la funcionaria policial adquirió un peso específico determinante para la querella y la fiscalía, ya que desnudó el accionar del excomisario Walter Maciel, actualmente detenido y procesado por desvío de la investigación y encubrimiento. Noguera, quien se encontraba de franco de servicio al momento del hecho, fue convocada de urgencia por su superior directo y quedó en el centro de las primeras actuaciones en la localidad de 9 de Julio, observando desde adentro las presuntas maniobras de manipulación del caso.
El inicio del operativo y las órdenes de Maciel
De acuerdo con lo expresado por Noguera ante los magistrados, las comunicaciones oficiales del día de la desaparición comenzaron de manera inusual. El excomisario Maciel se contactó con ella por la tarde mediante la aplicación WhatsApp para indagar sobre sus vínculos de parentesco en la zona rural de El Algarrobal.
«Primero recibí un mensaje de Maciel preguntándome si tenía familiares en El Algarrobal, a lo que le dije que antes habían vivido mis abuelos. Me vuelve a consultar sobre María Noguera y José Peña, pero me enteré de lo de Loan por un mensaje de mi cuñada», detalló la mujer ante el estrado.
Minutos más tarde, la jefatura policial emitió una orden general de acuartelamiento y presentación obligatoria para todo el personal disponible. Noguera se notificó a las 19:00 horas en la dependencia local tras solucionar inconvenientes particulares con el cuidado de su hija. Según la declaración, el ambiente inicial estuvo marcado por la desinformación masiva; la propia agente reconoció que las falsas alarmas sobre el supuesto hallazgo del niño y la aparición del botín en el barro no le fueron comunicadas por canales institucionales, sino que las detectó visualizando los estados de la red de mensajería de los propios vecinos del pueblo.
Negligencia en el secuestro de prendas y la pericia odorífica
El tramo más crítico de la declaración de la mujer policía estuvo enfocado en las flagrantes violaciones a los protocolos mínimos de preservación de la prueba física. Al ser consultada sobre cómo se obtuvieron los elementos biológicos para orientar los perros de búsqueda de la dotación de Paso de los Libres, la testigo reconoció un manejo absolutamente informal y carente de rigurosidad legal.
Las irregularidades detalladas por la testigo:
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Falta de actas oficiales: «No hubo secuestro formal de ropa, solo me transmitieron la directiva de pedir un jogging a la familia porque el nene estaba perdido», admitió.
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Contaminación del material: La prenda fue retirada directamente de un cesto de ropa sucia por una civil, Alejandra Maldonado, quien no utilizó guantes de látex ni bolsas de seguridad herméticas.
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Incumplimiento de deberes: Noguera confesó ante el tribunal: «No registré la prenda y debí haber labrado de forma obligatoria un acta de secuestro».
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Destino incierto: La bolsa con la ropa fue entregada en mano al comisario Maciel, perdiéndose la trazabilidad y la cadena de custodia.
Asimismo, la agente relató que días después participó como custodia externa durante las pericias odoríficas realizadas sobre los sospechosos. Confirmó que los propios testigos que salían de las salas técnicas manifestaban a viva voz que los resultados con los canes habían arrojado resultado positivo, lo que incrementó las sospechas sobre el entorno que participó del almuerzo en la casa de la abuela Catalina.
Autos sin precintos y un reclamo familiar desgarrador
Noguera aportó otro dato de extrema gravedad institucional que compromete la actuación policial inicial respecto a los imputados María Victoria Caillava y Carlos Pérez. La testigo constató que el lunes 17 de junio de 2024, cuatro días después de la desaparición del menor, los dos vehículos de la pareja se encontraban estacionados en el playón trasero de la comisaría de 9 de Julio sin ningún tipo de faja de seguridad ni precintos aduaneros o judiciales que impidieran la alteración de posibles rastros biológicos en su interior.
En la misma jornada judicial declaró Lidia Isabel Noguera, otra de las tías de Loan, quien sumó sospechas sobre el rol de Antonio Benítez, señalando lo extraño que resultó verlo sin remera y con actitud esquiva en pleno monte durante las primeras horas de rastrillaje. Con profunda congoja, Lidia exigió que los detenidos rompan el pacto de silencio y vinculó directamente el fallecimiento de la abuela materna del niño al dolor incalculable provocado por el caso. Las audiencias del juicio continuarán la próxima semana en el Tribunal de Corrientes con las declaraciones testimoniales clave de los ciudadanos Virgilio Medina, Víctor Fernández, Mariano Duarte y Hugo Alegre.
