Enriquecimiento ilícito: la Justicia prohibió la salida del país a Manuel Adorni

El juez federal Ariel Lijo dispuso la medida restrictiva contra el ex jefe de Gabinete en el marco de la causa que investiga inconsistencias patrimoniales y compras millonarias en efectivo.

El enriquecimiento ilícito vuelve a sacudir el escenario político nacional tras la reciente determinación del juez federal Ariel Lijo, quien dictó la prohibición de salir del país para el ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La medida cautelar, firmada a última hora del viernes, se estableció luego de que una serie de nuevos testimonios recolectados durante la última semana complicaran severamente la situación procesal del ex funcionario. La resolución judicial obliga a Adorni a informar previamente cualquier intención de abandonar el territorio argentino, una restricción que anticipa un inminente llamado a declaración indagatoria y que extiende las pesquisas formales hacia su entorno familiar directo, incluyendo a su esposa, Betina Angeletti, y a su hermano.

Una investigación exhaustiva sobre el patrimonio familiar

El expediente penal contra el ex jefe de Gabinete avanza de manera sostenida sobre la base de peritajes contables y análisis detallados de sus consumos cotidianos. La Justicia Federal ha puesto el foco en las marcadas diferencias patrimoniales detectadas entre los bienes reales del investigado y las presentaciones oficiales de sus declaraciones juradas. Las medidas en curso contemplan un rastreo pormenorizado de sus gastos corrientes, la trazabilidad de sus viajes tanto internos como internacionales y las condiciones de adquisición de diversas propiedades inmuebles.

La sospecha de enriquecimiento ilícito cobró mayor fuerza a partir de los entrepamientos de datos financieros que realiza el juzgado. Los peritos judiciales intentan determinar si el flujo de dinero que movilizó el ex funcionario y su círculo íntimo durante su paso por la administración pública guarda correlación lógica con sus ingresos legítimos declarados, o si existió un desvío de fondos no justificado.

Testimonios clave y compras sospechosas en efectivo

La situación judicial de Manuel Adorni se agravó significativamente tras las declaraciones testimoniales brindadas en los tribunales de Comodoro Py. Uno de los aportes más contundentes provino de Gisela Kocsis, secretaria de la Vocería Presidencial, quien confirmó ante la Justicia la existencia de una transacción comercial de alta gama. Según consta en la causa, se detectó una operación en la cadena Rosen por un monto total de $8.183.303,25.

Lo verdaderamente relevante para los investigadores no fue solo la elevada cifra de la compra, sino la modalidad del pago. La testigo ratificó que quien se presentó físicamente en el establecimiento comercial para abonar la totalidad de dicha factura en dinero en efectivo fue Betina Angeletti, la esposa de Adorni. Esta modalidad de pago en metálico encendió las alarmas de los organismos de control de lavado de activos, ya que dificulta la trazabilidad del origen de los fondos utilizados.

El rol de los testaferros y las cuentas digitales

Además de los movimientos de su esposa, la Justicia detectó maniobras cruzadas que involucran a terceras personas del entorno de confianza del ex jefe de Gabinete. Luis Alujú, actual funcionario público y señalado por los investigadores como «un amigo de toda la vida» de Adorni, quedó formalmente vinculado al expediente debido a transacciones electrónicas sospechosas.

A través de los informes comerciales requeridos a la plataforma Mercado Libre, las auditorías detectaron la compra de un proyector tecnológico por un valor de $3.600.000. Lo particular del caso es que el artículo fue adquirido desde el usuario personal de Manuel Adorni, pero el pago se canceló utilizando dos tarjetas de crédito que figuraban a nombre de Alujú. Para la fiscalía, este cruce de cuentas y titularidades podría configurar una estructura destinada a ocultar los gastos reales del ex funcionario, utilizando allegados como presuntos testaferros.

La inminencia de la declaración indagatoria

El dictado de la prohibición de salida del país representa el paso previo y formal más certero hacia la declaración indagatoria de Adorni. En los pasillos de los tribunales federales se da por descontado que el juez Lijo llamará a declarar al ex jefe de Gabinete en las próximas semanas, una vez que se terminen de procesar los últimos informes bancarios y fiscales solicitados.

La preocupación en el entorno político y familiar del ex vocero presidencial es creciente. Las pruebas acumuladas en los últimos días no solo debilitan su estrategia de defensa, sino que exponen públicamente un entramado de favores y consumos suntuosos que contrastan con la austeridad discursiva que el propio ex funcionario pregonaba. El avance de la causa por enriquecimiento ilícito marca un punto de inflexión judicial que promete derivar en nuevas e importantes restricciones procesales.