Adorni bajo la lupa judicial por pagos de US$ 245.000 en efectivo

La declaración de un contratista ante el fiscal Pollicita complica al jefe de Gabinete por el pago directo de refacciones en su propiedad del exclusivo country Indio Cuá.

La situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha ingresado en una fase crítica tras revelarse detalles inquietantes sobre el financiamiento de sus activos inmobiliarios. Este lunes, una declaración testimonial clave ante la Justicia Federal alteró el tablero político al confirmar que el funcionario realizó desembolsos de magnitudes extraordinarias por fuera del sistema bancario. La investigación, encabezada por el fiscal Gerardo Pollicita, busca determinar si estos movimientos de capital corresponden a ingresos declarados o si, por el contrario, constituyen evidencia de un presunto enriquecimiento ilícito durante el ejercicio de la función pública.

El foco de la tormenta se sitúa ahora en el country Indio Cuá, ubicado en Exaltación de la Cruz, donde el vocero reconvertido en ministro ha realizado reformas de lujo. La confirmación de que sumas de seis cifras en moneda extranjera circularon «en mano» para costear estas obras pone en jaque el discurso de transparencia y austeridad que el Ejecutivo intenta proyectar, sumando un nuevo capítulo de sospechas sobre la evolución patrimonial de los integrantes del círculo íntimo de la presidencia.

El testimonio del contratista y el flujo de dólares

Matías Tabar, socio del grupo Alta Arquitectura y responsable de las reformas en la finca de Adorni, compareció ante la fiscalía para aportar claridad sobre la relación comercial con el funcionario. Según fuentes judiciales con acceso al expediente, Tabar fue taxativo: recibió un total de 245.000 dólares en efectivo por los trabajos realizados. Este pago, efectuado íntegramente en billetes estadounidenses y sin intermediación de entidades financieras, representa un volumen de «cash» que difícilmente pasa inadvertido para los organismos de control como la AFIP o la Oficina Anticorrupción.

La modalidad de pago «en mano» es uno de los indicadores de riesgo que la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero (DAFI) evalúa con mayor rigor en causas de corrupción. Al eludir la trazabilidad bancaria, se dificulta establecer el origen lícito de los fondos. En el caso de Adorni, la cifra de casi un cuarto de millón de dólares destinada únicamente a remodelaciones resulta desproporcionada en comparación con los ingresos salariales registrados de un funcionario público, incluso considerando sus actividades privadas previas.

Inconsistencias en las declaraciones juradas

El equipo de investigación judicial se encuentra actualmente cotejando este flujo de efectivo con las declaraciones juradas presentadas por el jefe de Gabinete. Las sospechas se agravan al considerar que la propiedad en Indio Cuá fue adquirida hacia finales de 2024, en un contexto donde el funcionario ya enfrentaba cuestionamientos por otras deudas hipotecarias poco claras. Existen registros de créditos privados con personas en edad jubilatoria para su departamento en el barrio porteño de Caballito, una ingeniería financiera que los peritos califican, al menos, como inusual.

La pregunta que subyace en la fiscalía es simple pero devastadora: ¿de dónde salieron los 245.000 dólares? Si el dinero no figuraba en sus ahorros previos declarados al asumir en diciembre de 2023, la evolución patrimonial carecería de sustento legal. La Justicia investiga si existe una red de testaferros o si el funcionario ha omitido deliberadamente activos para ocultar un incremento de riqueza injustificado desde que tomó las riendas de la comunicación y coordinación del gobierno de Javier Milei.

Viajes y estilo de vida en la mira

Más allá de los ladrillos y el cemento en Exaltación de la Cruz, la causa también rastrea otros gastos de alto perfil. Se examinan facturaciones superiores a los 9 millones de pesos en viajes familiares a destinos turísticos como Bariloche, además de diversos traslados al exterior cuyos costos no parecen alinearse con la capacidad de ahorro de un sueldo ministerial promedio.

Este miércoles, la ronda de testimonios continuará con la presencia de Leandro Miano, otro actor vinculado a la logística y gastos del funcionario. La Justicia busca cerrar el círculo sobre el entramado de propiedades de lujo y determinar si el estilo de vida de Adorni responde a una realidad financiera legítima o a la recepción de fondos no declarados. Mientras tanto, el silencio del jefe de ministros en las conferencias de prensa habituales respecto a sus asuntos privados solo alimenta las suspicacias de una sociedad que observa con lupa el comportamiento ético de sus gobernantes.

Conclusión

La revelación de pagos masivos en efectivo para reformas de lujo marca un punto de inflexión en la gestión de Manuel Adorni. La ética pública exige que los funcionarios no solo sean honestos, sino que también puedan demostrarlo a través de la transparencia de sus cuentas. Si el jefe de Gabinete no logra justificar el origen de esos 245.000 dólares, enfrentará un panorama judicial que podría derivar en procesamientos graves, afectando no solo su carrera, sino la credibilidad de todo el andamiaje oficialista.