El mercado laboral en crisis: el salario mínimo cae un 38% y retrocede a niveles de 2001

Un informe de la UBA advierte sobre la pérdida de 289 mil puestos de trabajo formal y una erosión histórica del poder adquisitivo bajo la gestión actual.

La economía argentina enfrenta una de las contracciones más severas de las últimas décadas en materia de empleo y salarios. Según un reciente relevamiento de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el mercado laboral formal ha encadenado ocho meses de caídas consecutivas, llevando el valor real del salario mínimo a perforar el piso de la crisis de 2001. La combinación de una inflación persistente y la parálisis de la actividad económica ha configurado un escenario donde el trabajo asalariado privado pierde terreno de manera acelerada en casi todo el territorio nacional.

El empleo formal registra su octavo mes de caída consecutiva

El diagnóstico sobre la ocupación en el sector privado es alarmante. Al cierre de diciembre de 2025, las estadísticas reflejan una pérdida neta de 109 mil puestos de trabajo en comparación con el año anterior. Sin embargo, la perspectiva a largo plazo es aún más compleja: si se toma como punto de referencia noviembre de 2023, la economía argentina ha destruido 289 mil empleos formales, lo que representa una contracción del 2,8%.

De acuerdo con el informe académico, el comportamiento del empleo mostró una volatilidad marcada en los últimos tres años, pero con una tendencia negativa predominante:

  • Fase de caída: De septiembre de 2023 a agosto de 2024.

  • Estancamiento: Un periodo de leves oscilaciones hasta abril de 2025.

  • Hundimiento: Desde mayo de 2025 hasta la actualidad, con un pico de destrucción de empleo en octubre pasado.

Impacto federal: Buenos Aires y Córdoba lideran las pérdidas

La crisis laboral no afecta al país de manera uniforme, aunque el saldo es mayoritariamente negativo. El informe de la UBA destaca que el empleo se redujo en 14 provincias, mientras que solo 6 distritos lograron mostrar indicadores positivos.

La provincia de Buenos Aires y Córdoba concentran el grueso del impacto social, representando el 57% y el 18% de la variación negativa total, respectivamente. En términos porcentuales, las caídas más pronunciadas se localizaron en San Luis (-0,9%), Chaco (-0,7%) y Catamarca (-0,7%). En la vereda opuesta, provincias con dinámicas energéticas o economías regionales específicas como Corrientes, Neuquén y Formosa registraron leves subas de hasta el 0,8%.

El poder adquisitivo en picada: una caída real del 38%

El dato más crítico del informe se centra en el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, el poder de compra de este haber acumuló una caída real cercana al 38%. Este retroceso sitúa al salario mínimo en niveles de capacidad de consumo inferiores a los registrados durante la crisis económica y social de 2001.

La merma del valor real no ha dado tregua en el último semestre. Durante febrero de 2026, el salario volvió a perder un 2% frente a la inflación, acumulando ocho meses consecutivos en terreno negativo. «Desde diciembre de 2023 se inició un proceso de merma del valor real cuando se contrajo 15% por la aceleración inflacionaria, seguido por una caída del 17% en enero de 2024», detalla el documento de la UBA.

Un escenario de vulnerabilidad social

La Argentina se encuentra ante un mercado laboral que no solo se achica, sino que se precariza a través de la licuación de los ingresos. Con una pérdida de casi el 10% de valor real solo en 2025, el salario mínimo ha dejado de cumplir su función de piso de protección social, empujando a una masa creciente de trabajadores asalariados formales por debajo de la línea de pobreza. Sin una reactivación de la demanda y una estabilización de precios, el riesgo de un daño estructural en el tejido productivo sigue en aumento.