Crisis en las perfumerías: cerraron 700 locales y se perdieron 1.450 empleos
La Cámara Argentina de Perfumerías alertó sobre el cierre masivo de comercios y la pérdida de puestos de trabajo debido a la caída del consumo y el contrabando.
El sector de la cosmética y perfumería en Argentina atraviesa uno de sus ciclos más críticos de la última década. En los últimos dos años, la combinación de una fuerte retracción en el poder adquisitivo y el avance del comercio ilegal provocó el cierre de 700 establecimientos en todo el país, lo que derivó en la pérdida de 1.450 puestos de trabajo directos. Según datos de la Cámara Argentina de Perfumerías, el universo de comercios formales se redujo de 4.500 a apenas 3.800 unidades, con una alarmante tasa de mortalidad empresarial que promedia un cierre por mes.
La crisis no solo afecta a los pequeños minoristas, sino que ha impactado en grandes estructuras. Un antecedente directo de este deterioro fue el cierre en 2024 de la planta de distribución de la firma Avon en San Fernando, que resultó en el despido de 278 trabajadores. Actualmente, el rubro se enfrenta a una paradoja estadística: aunque 2025 cerró con un leve incremento acumulado del 5,7%, esta cifra es insuficiente para compensar el desplome del 24,5% sufrido durante el ejercicio 2024.
Caída del consumo y rentabilidad en jaque
El último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) confirma la tendencia negativa, con una baja interanual del 9,8% en diciembre. Incluso en fechas clave como el Día de la Madre, las ventas retrocedieron un 5,6% real. Las empresas del sector señalan que la demanda solo reacciona ante estímulos estacionales extremos y agresivas campañas de descuentos.
Sin embargo, estas estrategias de financiación y rebajas tienen un costo colateral: el deterioro de la rentabilidad. Los altos costos financieros para sostener planes de cuotas, sumados a la inflación de costos fijos, están asfixiando a las empresas que operan dentro del marco legal.
El peligro del mercado ilegal y los riesgos sanitarios
Más allá de la macroeconomía, el sector denuncia una competencia desleal devastadora: el ingreso masivo de productos importados ilegales, principalmente de origen chino. Estos artículos (esmaltes, maquillajes y perfumes) se venden a precios irrisorios en canales informales, poniendo en riesgo cerca de 60.000 empleos vinculados a la cadena de valor formal.
Desde la Cámara advierten que el problema no es solo económico, sino de salud pública. Gran parte de esta mercadería no cuenta con el aval de la ANMAT, lo que implica riesgos severos para los consumidores:
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Metales pesados: Presencia de plomo y otros pigmentos tóxicos en labiales y esmaltes.
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Alérgenos: Sustancias no declaradas en fragancias que pueden causar irritaciones severas.
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Toxicidad: Posibles efectos mutagénicos o cancerígenos por componentes químicos prohibidos.
Un reclamo de mayor control
Ante este panorama, las entidades empresarias exigen de manera urgente mayores controles en la Aduana y una fiscalización más rigurosa sobre los canales de comercialización informal. La desprotección del sector formal no solo debilita la recaudación impositiva y el empleo de calidad, sino que deja a la población expuesta a productos nocivos. Sin medidas que equilibren la cancha frente al contrabando, el sector de perfumería teme que el goteo de cierres se transforme en un colapso estructural.
