Alerta sanitaria: cuatro de cada diez niños serán miopes para 2050

Especialistas del Hospital de Clínicas advierten sobre una epidemia silenciosa de miopía infantil impulsada por el uso excesivo de pantallas y la falta de exposición a la luz natural.

El futuro de la salud visual en las nuevas generaciones enfrenta un desafío sin precedentes. Según proyecciones del Hospital de Clínicas de la UBA, para el año 2050 el 40% de la población infantil sufrirá de miopía. Esta afección, que provoca una visión borrosa de los objetos lejanos, ha mostrado un incremento sostenido desde la década de 1990, transformándose en una preocupación central para la pediatría y la oftalmología moderna.

La «trampa» de la visión cercana

La miopía no es solo una cuestión de herencia genética; el entorno juega hoy un rol determinante. El doctor Esteban Travelletti, integrante de la división Oftalmología del Hospital de Clínicas, explica que los dispositivos digitales de mano, como celulares y tablets, actúan como «imanes» que fuerzan el trabajo de visión cercana durante horas.

Esta sobreexigencia ocular, sumada a la escasa permanencia en espacios exteriores, altera el desarrollo normal del ojo. «La evidencia científica demuestra que pasar al menos dos horas diarias al aire libre ayuda a frenar su avance», señala el especialista. La luz natural ayuda a regular el crecimiento del globo ocular, un proceso que se ve interferido por la iluminación artificial y el enfoque sostenido a corta distancia.

Síntomas y detección temprana

El diagnóstico suele aparecer con mayor frecuencia en la etapa preescolar y primaria, pero los expertos recomiendan controles desde el nacimiento. Detectar la miopía a tiempo es fundamental para evitar el bajo rendimiento escolar y la fatiga visual. Algunos signos de alerta incluyen:

  • Entrecerra los ojos para enfocar objetos lejanos.

  • Dolores de cabeza recurrentes y cansancio ocular.

  • Acercarse excesivamente a libros o pantallas.

  • Posturas anormales de la cabeza al intentar ver el pizarrón.

Reglas de prevención y mitos

Para mitigar el impacto, la oftalmología propone la regla 20-20-20: cada 20 minutos de visión cercana, se debe descansar la vista enfocando un objeto a 6 metros (20 pies) durante 20 segundos. Además, es vital desmentir falsas creencias que circulan entre los padres. Por ejemplo, los filtros de luz azul en los lentes no mitigan el daño del enfoque cercano, y es falso que el uso de anteojos «empeore» la graduación; por el contrario, la corrección adecuada es esencial para el desarrollo integral del niño.

Riesgos a largo plazo

Ignorar el avance de la miopía en la infancia no solo afecta el aprendizaje actual, sino que eleva el riesgo de patologías graves en la adultez, como el glaucoma, desprendimiento de retina y maculopatía. La incidencia de estas complicaciones es proporcional al grado de miopía alcanzado. Por ello, el control oftalmológico anual no es solo un trámite escolar, sino una inversión en la calidad de vida futura.