Autopsia del crimen en Mar del Plata: Lucas Larroque murió por dos patadas en el cráneo
El informe forense confirmó que el hombre de 30 años sufrió un traumatismo severo con pérdida de masa encefálica tras defender a su familia a la salida de un boliche.
La investigación por el asesinato de Lucas Nahuel Larroque, ocurrido este fin de semana en las inmediaciones de un local bailable en Batán, dio un paso crucial con la entrega de los resultados preliminares de la autopsia. El informe de la Policía Científica fue contundente: la víctima falleció a causa de un paro cardíaco derivado de un traumatismo craneoencefálico severo, hemorragia intracraneal y pérdida de masa encefálica, provocados por dos patadas letales mientras se encontraba indefenso en el suelo.
El fiscal Leandro Arévalo, titular de la UFI Nº7 de General Pueyrredón, caratuló la causa como homicidio. Por el hecho permanece detenido Lautaro Galván Vieytes, un joven de 18 años señalado como el autor material de la agresión. También fue arrestada una mujer de 24 años por resistencia a la autoridad al intentar entorpecer el operativo policial tras el ataque.
Un ataque por defender a su familia
El trágico episodio se desencadenó en la colectora de la ruta, frente al boliche «Momentos». Según el testimonio de Rocío, pareja de la víctima, la pelea comenzó cuando ella intentó separar a su hija adolescente de una gresca. En medio de la confusión, Rocío fue golpeada por un hombre y solicitó la ayuda de Larroque.
«Lucas estaba atrás mío sin hacer nada. Cuando se acercó para protegerme, le dieron una trompada que lo derribó», relató la mujer en declaraciones radiales. Una vez en el piso e inconsciente, Galván Vieytes le habría propinado las dos patadas en la cabeza que resultaron fatales. El informe forense ratifica que el daño neurológico fue irreversible desde el momento del impacto.
Denuncias de inacción policial y social
Más allá de la brutalidad del agresor, el caso generó indignación por el comportamiento de los presentes y de las fuerzas de seguridad. Rocío denunció que, mientras su pareja agonizaba y convulsionaba en el pavimento, muchos de los testigos prefirieron filmar la secuencia con sus celulares antes que prestar auxilio.
Asimismo, la mujer apuntó contra los efectivos policiales que se encontraban en un patrullero a pocos metros del lugar: «Había un patrullero y no hicieron nada, ni durante la agresión ni después», lamentó. Las grabaciones que circulan en redes sociales confirman la presencia del móvil policial en la zona, lo que ahora pone bajo la lupa el accionar de los uniformados durante la madrugada del crimen.
Situación judicial de los detenidos
Tras el ataque, Larroque fue trasladado de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde ingresó con asistencia respiratoria mecánica, pero falleció poco después. El principal acusado, Galván Vieytes, fue derivado a la Alcaidía Penitenciaria Nº44 de Batán.
La querella también investiga un posible encubrimiento, ya que testigos aseguran haber escuchado a familiares del agresor indicarle que se cambiara la vestimenta inmediatamente después del hecho para eliminar rastros de sangre. Mientras la comunidad de Mar del Plata reclama justicia, el fiscal Arévalo continúa recolectando testimonios y material fílmico para reconstruir el minuto a minuto de una noche que terminó en una ejecución a sangre fría.
