Día Mundial de la Pizza: el fenómeno detrás del plato más democrático de la gastronomía
Cada 9 de febrero, el mundo celebra el Día de la Pizza, una fecha dedicada a rendir homenaje a uno de los platos más populares y versátiles de la gastronomía. Su origen, evolución y arraigo cultural la han convertido en un símbolo de la cocina global.
La pizza no es solo un alimento; es un lenguaje universal. Cada 9 de febrero se celebra su día mundial, una fecha que invita a reflexionar sobre cómo una base de masa, tomate y queso logró traspasar fronteras geográficas y barreras sociales para convertirse en la comida más consumida del mundo. Desde la estricta tradición napolitana hasta las variantes neoyorquinas o la contundente media masa porteña, la pizza representa hoy una industria global que mueve miles de millones de dólares y que, en 2026, continúa innovando sin perder su esencia artesanal.
El origen de una leyenda culinaria
Aunque diversas civilizaciones antiguas consumían panes planos con agregados, la pizza moderna tiene su acta de nacimiento en la ciudad de Nápoles, Italia, durante el siglo XVIII. Originalmente considerada una «comida para pobres» por su bajo costo y facilidad de consumo en la vía pública, su estatus cambió para siempre en 1889.
La historia —y el marketing gastronómico— atribuye al pizzero Raffaele Esposito la creación de la Pizza Margherita. Diseñada en honor a la reina Margarita de Saboya, sus ingredientes representaban los colores de la bandera italiana: el rojo del tomate, el blanco de la mozzarella y el verde de la albahaca. Aquel gesto no solo nacionalizó el plato, sino que fue el punto de partida para su expansión internacional a través de las corrientes migratorias.
La identidad argentina: entre el molde y la piedra
En Argentina, la celebración del Día de la Pizza adquiere un matiz especial. El país posee una de las culturas pizceras más vibrantes del mundo, fruto de la herencia italiana pero con una evolución propia. A diferencia de la pizza italiana —de masa fina y poco queso—, la variante argentina se caracteriza por la abundancia: la famosa «media masa» y una cantidad generosa de mozzarella que desborda los bordes.
Según datos del sector gastronómico, la pizza es la opción número uno en el rubro de delivery y salidas grupales en las principales ciudades del país. Buenos Aires, en particular, ostenta una densidad de pizzerías por habitante que compite directamente con Roma o Nueva York, convirtiendo a lugares clásicos como la Avenida Corrientes en verdaderos santuarios del rubro.
Innovación y tendencias en 2026
A pesar de su carácter tradicional, la industria de la pizza atraviesa un proceso de transformación impulsado por las nuevas demandas de consumo:
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Masa madre y fermentación lenta: La búsqueda de una mejor digestibilidad ha llevado a que las pizzerías artesanales adopten procesos de leudado de hasta 48 o 72 horas.
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Opciones Plant-Based: La creciente oferta de quesos veganos y alternativas cárnicas vegetales ha integrado a un público que antes quedaba excluido de la celebración.
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Harinas alternativas: Versiones sin gluten (TACC) y con harinas integrales o de legumbres ganan terreno en las cartas de los establecimientos más vanguardistas.
Un cierre con sabor a tradición
El Día de la Pizza es, en última instancia, un recordatorio de la importancia de los rituales compartidos. En un mundo cada vez más digitalizado y acelerado, sentarse frente a una caja de pizza sigue siendo uno de los pocos actos de comunión que no distinguen edades ni estratos socioeconómicos. La ciencia ha validado incluso el placer neurobiológico que genera su combinación de carbohidratos y grasas, pero es la carga emocional y cultural lo que realmente la mantiene en el trono de la gastronomía mundial.
