Alerta bancaria por la reforma laboral: el riesgo de menos crédito para pymes y familias
El artículo 35 del proyecto de modernización laboral habilita el pago de salarios en billeteras virtuales, una medida que los bancos advierten encarecería los préstamos por la fuga de depósitos estables.
El debate sobre la modernización de las relaciones laborales en el Congreso de la Nación ha abierto un frente de batalla inesperado entre la banca tradicional y el sector fintech. El eje de la disputa es el artículo 35, una disposición que permitiría a los empleadores acreditar los haberes de sus trabajadores directamente en billeteras virtuales (CVU), rompiendo el monopolio histórico de las cuentas sueldo bancarias (CBU).
Para las entidades financieras, no se trata solo de una cuestión de competencia por clientes, sino de una amenaza directa a la «materia prima» del crédito en Argentina. Las cámaras del sector —ABA, ADEBA y ABAPPRA— advierten que esta migración de fondos alterará la naturaleza del dinero circulante, dificultando el financiamiento a tasas razonables para el sector productivo y el consumo familiar.
La «materia prima» en disputa
El argumento central de los bancos es que la cuenta sueldo constituye la espina dorsal del sistema financiero. Ese flujo estable de dinero les permite proyectar préstamos a largo plazo. Al desviarse los salarios hacia las Proveedoras de Servicios de Pago (PSP), los fondos dejan de ser depósitos estables para convertirse en activos de Fondos Comunes de Inversión (FCI) o money market.
«Si los depósitos salen del sistema bancario, el crédito, por lógica, se encarece, sobre todo para familias y pymes», resumió Claudio Cesario, presidente de ABA.
Las normativas de liquidez del Banco Central (BCRA) exigen que, cuando los bancos reciben dinero proveniente de billeteras virtuales, deben mantener un encaje o coeficiente de liquidez del 100%. Esto significa que ese dinero debe estar «quieto» y no puede ser prestado, lo que reduce drásticamente la base prestable del sistema.
¿Quién financia hoy a la producción?
Un informe de ABAPPRA basado en datos del Banco Central revela una estructura de financiamiento PyME que hoy lideran los bancos de gran escala:
| Entidad | % Capital Total a PyMEs | % de Clientes PyME atendidos |
| Banco Nación | 24,0% | – |
| Banco Galicia | 14,4% | 12,7% |
| Banco Santander | 8,9% | 10,1% |
| Mercado Libre | – | 8,9% |
| BBVA | – | 9,0% |
Si bien los bancos concentran el volumen de capital, las plataformas tecnológicas como Mercado Libre (8,9%) y Tarjeta Naranja (6,3%) ya han ganado una capilaridad significativa en cantidad de clientes, lo que demuestra que la disputa por el flujo del salario ya está en una fase avanzada.
La postura de las Fintech: libertad de elección
Desde la Cámara Argentina de Fintech, la visión es diametralmente opuesta. Argumentan que el sistema ya es híbrido y que los ciudadanos deben tener la libertad de elegir dónde cobrar sus ingresos en función de los beneficios, la usabilidad y el rendimiento que les ofrezca cada plataforma.
Sostienen que la economía argentina ya es profundamente digital: hoy se realizan 28 pagos electrónicos mensuales por adulto, una cifra que supera ampliamente las extracciones de efectivo. Para el sector tecnológico, oponerse al cobro en billeteras es intentar preservar un «privilegio histórico» que no beneficia al usuario final.
El usuario en el medio: entre la agilidad y la seguridad
Un informe de la consultora D’Alessio IROL arroja luz sobre lo que piensan los trabajadores argentinos ante este posible cambio:
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37% prefiere mantener la cuenta bancaria tradicional como resguardo seguro.
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26% es indiferente y aceptaría cobrar en cualquier plataforma.
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15% lo haría solo si existen beneficios concretos o transferencias simplificadas.
La segmentación muestra que mientras los menores de 34 años son más proclives al cambio, los mayores de 55 y los sectores socioeconómicos más bajos mantienen cautela por el miedo a perder el ingreso ante fallas tecnológicas o falta de soporte físico. En un país con un sistema donde 27 millones de personas ya operan con ambos sistemas simultáneamente, el desenlace de esta reforma definirá no solo dónde duerme el dinero de los argentinos, sino qué tan caro será pedir prestado mañana.
