La pobreza real sería 17 puntos superior a la oficial según un informe de Equilibra
Un cálculo alternativo de la consultora advierte que el Indec utiliza una metodología desactualizada. Al ajustar la canasta básica a los hábitos de consumo actuales, la pobreza alcanzaría el 42% en el primer semestre de 2025.
El debate sobre la situación social en Argentina sumó un nuevo capítulo de alta tensión técnica y política. Mientras el Gobierno celebra una drástica reducción de la pobreza —que según el Indec cayó del 52,9% en 2024 al 31,6% en 2025—, un informe de la consultora Equilibra sostiene que estas cifras podrían estar distorsionadas por «problemas metodológicos». El estudio sugiere que, si se actualizara la Canasta Básica Total (CBT) con parámetros de consumo modernos, la incidencia de la pobreza sería 17 puntos porcentuales superior a la reportada oficialmente.
El desfase de la canasta y el «Efecto Engel»
El argumento central de los economistas Lorenzo Sigaut Gravina, Sebastián Lastiri, Gonzalo Carrera y Micaela Bassi es que la forma de medir la pobreza en Argentina quedó anclada en el pasado. El Indec utiliza una estructura de gastos antigua, mientras que Equilibra propone utilizar la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18.
Al actualizar estos datos, el coeficiente de Engel —la relación entre lo que un hogar gasta en alimentos y sus gastos totales— cae significativamente. Esto implica que la inversa de dicho coeficiente crece: en términos llanos, hoy los hogares necesitan destinar una mayor proporción de sus ingresos a servicios, transporte y vestimenta que antes. Al elevarse los requerimientos básicos para no ser considerado pobre, la línea de flotación sube. Según el informe, este ajuste por sí solo eleva la tasa de pobreza 17 puntos si se excluyen los gastos en restaurantes de la canasta alimentaria.
Subdeclaración de ingresos: ¿Mejora real o estadística?
El segundo eje del informe analiza la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), la herramienta que el Indec utiliza para conocer cuánto ganan los argentinos. Equilibra detectó que, desde 2023, la encuesta ha mejorado su capacidad para «captar» los ingresos que antes quedaban ocultos (subdeclaración).
Si bien una mejor captación de ingresos tiende a reducir los números de pobreza, también altera la percepción de la velocidad de la caída. El informe señala que parte de la mejora de 21,3 puntos porcentuales informada por el Gobierno no se debería a un aumento real del poder adquisitivo en el bolsillo de los ciudadanos, sino a que la estadística ahora registra dinero que antes ya existía pero no se declaraba. Al corregir este sesgo, la caída reciente de la pobreza resulta mucho menos «abrupta» de lo que muestran los gráficos oficiales.
Los números en disputa: 42% frente al 31,6%
Para ofrecer una visión integral, Equilibra construyó series alternativas combinando la actualización de la canasta y la corrección por ingresos. Los resultados arrojan dos escenarios posibles para el primer semestre de 2025:
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Escenario conservador (sin restaurantes): La pobreza real se ubicaría en el 42%. En este caso, la caída desde el pico del año pasado sería de 15 puntos en promedio, lejos de los 21,3 que publicita el Ejecutivo.
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Escenario optimista (con restaurantes): La pobreza sería del 31,4%, un número similar al oficial, pero con una dinámica de descenso mucho más lenta y menos contundente.
En el primer escenario, que los autores consideran más representativo de la realidad social, la pobreza actual sería apenas entre 2 y 3,5 puntos menor a la que dejó la gestión de Alberto Fernández, contradiciendo la mejora de 8,3 puntos que defiende el Indec.
