La recaudación cayó 7,6% en enero y la menor actividad económica enciende alarmas fiscales
Los ingresos tributarios sumaron $18,33 billones, marcando la sexta caída real consecutiva. La baja en la coparticipación tensa el diálogo con los gobernadores por la reforma laboral.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que la recaudación tributaria de enero de 2026 sufrió una contracción del 7,6% en términos reales, al totalizar $18,33 billones. Aunque en términos nominales se registró un incremento del 22%, la cifra queda peligrosamente por debajo de la inflación del período, confirmando un escenario de enfriamiento económico. La caída del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y de los derechos de importación son los indicadores más claros de una demanda interna que no logra traccionar y una actividad industrial que demanda menos insumos del exterior.
El impacto en las provincias: coparticipación en rojo
La merma en la recaudación nacional se trasladó de forma directa a las arcas provinciales. Los envíos por coparticipación federal de impuestos cayeron un 8% real, una noticia que llega en el peor momento político para el Poder Ejecutivo.
Esta pérdida de recursos complica las negociaciones con los gobernadores por la reforma laboral. Los mandatarios provinciales miran con desconfianza el proyecto oficialista, que incluye una rebaja en el Impuesto a las Ganancias para empresas, temiendo que dicha concesión fiscal profundice aún más el desfinanciamiento de sus distritos. Sin compensaciones a la vista, el consenso legislativo parece alejarse.
Radiografía de los impuestos: el consumo y la producción bajo la lupa
El análisis por tributo revela disparidades que explican la complejidad del momento económico actual:
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IVA: Recaudó $6,2 billones. Mientras el componente impositivo (consumo interno) creció un 28% nominal, el IVA aduanero se desplomó un 7,6%. Este último dato es un reconocimiento implícito de la menor actividad: una economía que no crece, no importa.
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Ganancias: Aportó $3,4 billones (32,4% nominal). En términos reales, se mantuvo estancado respecto al año anterior, reflejando rentabilidades empresariales planas.
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Impuesto al Cheque: Con $1,4 billones, también mostró estancamiento real. Al ser un tributo sincrónico con las transacciones del mes, confirma que el ritmo de la calle no repuntó en enero.
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Retenciones (Derechos de Exportación): Fue el rubro que más sufrió, con una caída real del 40,6%. Aquí incidió la decisión política de eliminar cargas tributarias al sector agropecuario, lo que restó una fuente clave de divisas y pesos al fisco.
Seguridad Social: empleo y salarios en declive
Otro dato preocupante surge de la recaudación de la Seguridad Social, que sumó $5,4 billones. Con una mejora nominal del 27% frente a una inflación estimada del 32% (según Fundación Libertad y Progreso), la pérdida real es evidente.
Este retroceso se explica por una doble pinza: el retraso de los salarios reales frente al costo de vida y la caída del empleo registrado en el sector privado. La erosión de la base contributiva no solo afecta el presente fiscal, sino que pone en duda la sostenibilidad del sistema previsional a mediano plazo en un contexto de alta conflictividad laboral.
Conclusión: una tendencia que se consolida
Enero de 2026 se convirtió en el sexto mes consecutivo de caída real en los ingresos públicos. El informe de ARCA deja al descubierto que los beneficios fiscales otorgados a ciertos sectores, como el agro, aún no se traducen en un aumento de la actividad que compense la pérdida de recursos. Con un frente interno tensionado por las provincias y un consumo que no reacciona, el Gobierno enfrenta el desafío de sostener el equilibrio fiscal sin profundizar la recesión.
