El consumo no repunta: las ventas minoristas pyme cayeron 5,2% en diciembre
El comercio cerró el 2025 con cifras alarmantes, donde la falta de liquidez y el deterioro del poder adquisitivo marcaron una tendencia recesiva que afectó a casi todos los sectores relevados.
El escenario para el comercio minorista pyme en Argentina sumó un nuevo capítulo de retracción al cierre del año. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas a precios constantes sufrieron una caída interanual del 5,2% en diciembre, consolidando un 2025 marcado por los números rojos. A pesar del habitual impulso que generan las festividades y el cobro del aguinaldo, la demanda no logró perforar el techo impuesto por la inflación y la escasez de dinero circulante. El informe destaca que seis de los siete rubros analizados finalizaron el mes en terreno negativo, evidenciando una crisis de consumo que, lejos de ser coyuntural, parece haberse instalado como una constante estructural durante el último ejercicio anual.
Análisis sectorial: los rubros más golpeados por la recesión
La caída no fue uniforme, pero sí generalizada. El sector de Bazar y decoración encabezó el desplome con un descenso del 15% respecto al mismo mes del año anterior. Ni siquiera la temporada de regalería navideña pudo compensar la baja prioridad que los consumidores otorgan actualmente a la renovación del hogar. En este segmento, las ventas se sostuvieron casi exclusivamente mediante el financiamiento con tarjetas de crédito y una búsqueda agresiva de ofertas por parte del cliente.
Por su parte, Perfumería registró una baja del 9,8% interanual. Lo curioso de este rubro fue su comportamiento dual: si bien los comerciantes reportaron una actividad «muy buena» durante el pico de ventas entre el 20 y el 24 de diciembre, el resto del mes fue prácticamente nulo. Esta concentración de las compras evidencia un consumidor que solo gasta en ocasiones especiales y bajo una planificación estricta.
En la misma línea, Textil e indumentaria retrocedió un 8,5%. El encarecimiento de las prendas y la priorización de bienes de primera necesidad desplazaron a la moda del presupuesto familiar, dejando a los locales con stocks acumulados y márgenes de ganancia reducidos.
La excepción: Ferretería y construcción
En un mar de indicadores negativos, el rubro de Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción logró una leve subida del 0,8%. Este pequeño crecimiento lo posicionó como la única excepción del mes. Analistas sugieren que este repunte marginal podría deberse a pequeñas reparaciones hogareñas y al mantenimiento que muchos usuarios prefieren realizar por cuenta propia ante la imposibilidad de afrontar gastos mayores o mudanzas.
El 2025 bajo la lupa: un año de inestabilidad
Al observar la serie histórica del año que concluye, el panorama es sombrío. Solo en dos oportunidades el comercio minorista logró mostrar signos de recuperación: diciembre de 2024 y octubre de 2025. El resto de los meses estuvieron signados por la caída constante o la estancamiento.
| Rubro | Variación Interanual (Diciembre) |
| Bazar y Decoración | -15,0% |
| Perfumería | -9,8% |
| Textil e Indumentaria | -8,5% |
| Promedio General | -5,2% |
| Ferretería y Construcción | +0,8% |
A pesar de que la comparación desestacionalizada contra noviembre mostró un repunte técnico, el acumulado anual refleja que el sector pyme aún no encuentra el piso de la crisis. La dependencia del crédito es total; sin cuotas, el consumo minorista parece destinado a la parálisis.
Percepción empresarial: estabilidad o deterioro
La mirada de los propios protagonistas es mayoritariamente pesimista. Más del 80% de los comerciantes realiza un análisis negativo del contexto actual. El 55% de los consultados describió un escenario de «estabilidad», lo que en un contexto inflacionario suele traducirse como una meseta de bajas ventas, mientras que el 27,6% reportó un empeoramiento directo de sus condiciones.
Sin embargo, hay un dato que el sector intenta leer con optimismo: el porcentaje de comerciantes que percibe un deterioro cayó casi 10 puntos respecto a noviembre (del 37% al 27,6%). Aunque el negocio no crece, la velocidad de la caída parece haberse moderado levemente, lo que otorga un respiro psicológico —aunque no financiero— a los dueños de locales.
En conclusión, el comercio minorista cierra un año para el olvido. La caída del 5,2% en diciembre es el síntoma de una economía que necesita recuperar el poder de compra del salario para volver a traccionar. Sin medidas que incentiven el consumo interno, el 2026 inicia con el desafío de revertir una inercia contractiva que ya amenaza la sostenibilidad de miles de pequeñas y medianas empresas en todo el país.
