Golpe al bolsillo: sube el gas con un nuevo recargo del 6%

El Gobierno implementó un nuevo gravamen sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte, lo que impactará en la tarifa final. La medida, publicada en el Boletín Oficial, se enmarca en la reestructuración de los subsidios energéticos.

Abril llega con aumentos y esta vez el turno es del gas. Con el argumento de una «actualización» en el esquema de subsidios, el gobierno de Javier Milei decidió aplicar un recargo del 6% sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (Pist), según la resolución 356/2025 del Ministerio de Economía, publicada este martes en el Boletín Oficial. La medida, que se trasladará directamente a las facturas de los usuarios, afecta tanto a los volúmenes comercializados como al autoconsumo.

La decisión se enmarca en la estrategia del Ejecutivo de reducir el gasto público a costa de los subsidios energéticos. El gobierno busca focalizar la asistencia estatal, dejando de lado el actual esquema de subsidios generalizados. El Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, creado por la ley 25.565 y modificado en varias oportunidades, permitía hasta ahora aplicar un recargo de hasta el 7,5% sobre el precio del gas en el Pist. Ahora, el nuevo recargo del 6% fue determinado tras una proyección económica realizada por la Dirección Nacional de Economía y Regulación, que estimó una mayor necesidad de fondos para sostener el esquema de compensaciones.

La resolución ordena a las distribuidoras y comercializadoras aplicar el nuevo recargo de manera directa en las tarifas finales. Para el caso del autoconsumo, el monto a ingresar deberá calcularse según el volumen consumido, el precio promedio ponderado de ventas de la empresa y la alícuota del 6%.

El nuevo golpe al bolsillo no es un hecho aislado. Forma parte de una política de ajustes que también incluye incrementos en otros servicios públicos y en el transporte. De hecho, en las últimas semanas el Gobierno ya había dado señales de que seguiría adelante con su plan de reducción de subsidios, lo que inevitablemente se traduce en aumentos para los consumidores.

La medida ha generado críticas por parte de sectores opositores y organizaciones de defensa del consumidor, que advierten que el nuevo recargo afectará principalmente a las familias de bajos ingresos y a quienes viven en regiones frías del país. «Este aumento es un golpe directo a los usuarios que dependen del gas para calefaccionarse y cocinar. El ajuste siempre recae en los mismos», señaló un representante de una asociación de consumidores.

Mientras el gobierno de Milei avanza con su plan de «sinceramiento» tarifario, la pregunta es hasta dónde podrá resistir el bolsillo de los argentinos. Con la inflación golpeando y los salarios corriendo desde atrás, cada nuevo ajuste se siente como una nueva estocada a la economía de los hogares. Y este aumento del gas, disfrazado de «actualización», no es la excepción.