El nuevo mapa de la deuda argentina: cada adulto debe un millón de pesos al sistema
Un informe de Focus Market revela que el stock de préstamos alcanzó los 39 billones de pesos mientras la morosidad se cuadruplicó en el último año de gestión.
La reconfiguración del sistema financiero bajo la administración de Javier Milei ha impulsado una expansión del crédito sin precedentes recientes, aunque el fenómeno muestra una cara preocupante. Según datos del Banco Central (BCRA) y un relevamiento de la consultora Focus Market, el stock de deuda de las familias argentinas trepó a los 39 billones de pesos. Al cruzar esta cifra con los 39,3 millones de ciudadanos mayores de 18 años registrados por el INDEC, se desprende una conclusión estadística impactante: en promedio, cada adulto en Argentina adeuda un millón de pesos al sistema financiero.
Este proceso de bancarización forzada o necesaria ha llevado el crédito al sector privado al 13,6% del PBI en enero de 2026, una cifra que más que duplica el 5,2% heredado en diciembre de 2023. Si bien el Gobierno celebra la liberación de recursos que antes absorbía el Estado, la realidad en los hogares evidencia que el endeudamiento no siempre es una opción de consumo, sino una estrategia de supervivencia.
El fin del ahorro y la explosión de la mora
La contracara más amarga de este crecimiento es el vertiginoso aumento de la irregularidad en los pagos. En apenas doce meses, la morosidad general se cuadruplicó, saltando del 2,7% en enero de 2025 al 10,6% en enero de 2026. El desglose por tipo de financiamiento permite ver dónde se localiza la mayor presión:
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Préstamos personales: La irregularidad saltó del 3,5% al 13,2%.
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Tarjetas de crédito: La mora pasó del 2% al 11%.
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Otros préstamos (menor monto): El incumplimiento alcanza un alarmante 31,9%.
En este escenario, los créditos hipotecarios aparecen como la única isla de cumplimiento, con una mora que resiste en el 1%. Esto sugiere que, ante la escasez, las familias priorizan el techo propio por encima de cualquier otra obligación, incluso a costa de entrar en default con sus gastos diarios o servicios básicos.
Deudas básicas y el agotamiento de la solidaridad
El informe de Focus Market, dirigido por el economista Damián Di Pace, advierte sobre un cambio en el patrón de financiamiento. Si bien más hogares accedieron al sistema bancario (pasando del 41,3% al 55,1%), el endeudamiento informal sigue siendo un lastre para 6 de cada 10 hogares.
Lo que más preocupa a los analistas es el crecimiento de la deuda en gastos esenciales. El impago de servicios públicos (luz, gas y agua) se duplicó, alcanzando el 5,4%, mientras que la mora en cuotas de colegios y expensas también registró alzas significativas. «El colchón de solidaridad se está agotando», sentencia el informe, al observar que los préstamos entre familiares y amigos cayeron del 35,4% al 15,9% en el último año, señal de que los vínculos personales ya no tienen capacidad para amortiguar el impacto de la crisis.
Sostenibilidad en duda
Para Di Pace, la expansión del crédito es hija de la menor absorción estatal de recursos y la baja de tasas de interés, lo que en teoría mejora la capacidad de pago. Sin embargo, el consultor advierte que este modelo solo será sostenible si la estabilidad macroeconómica se traduce, finalmente, en una recuperación real y previsible de los ingresos de los trabajadores. Por ahora, el millón de pesos que pesa sobre cada adulto argentino parece ser más una carga de arrastre que un motor de crecimiento genuino.
