Ara San Juan: denuncian un pacto de silencio y falsos testimonios en el juicio
La querella liderada por Valeria Carreras advirtió que pedirá el procesamiento de testigos que oculten la verdad sobre las fallas técnicas del submarino ante el tribunal de Río Gallegos.
La búsqueda de justicia por el hundimiento del Ara San Juan atraviesa una etapa de alta tensión en los tribunales de Río Gallegos. La querella que representa a las familias de los 44 tripulantes, encabezada por la abogada Valeria Carreras, denunció formalmente la existencia de un «espíritu corporativo» dentro de la Armada Argentina. Según la letrada, este pacto de silencio busca obstruir el avance de la verdad mediante declaraciones contradictorias y técnicamente imposibles, destinadas a proteger a las altas jerarquías de la fuerza de cualquier responsabilidad penal.
La ofensiva contra el falso testimonio
En declaraciones recientes, Carreras fue tajante al señalar que esta semana será determinante para el curso del juicio oral. La estrategia de la querella se centrará en no dejar pasar inconsistencias técnicas y solicitar el procesamiento inmediato por falso testimonio de aquellos testigos, ya sean oficiales o suboficiales, que mientan ante el Tribunal Federal Oral. «No vamos a permitir una mentira más», sentenció la abogada, subrayando que la paciencia de los familiares ha llegado a un límite frente a los relatos que intentan distorsionar lo ocurrido en noviembre de 2017.
Uno de los puntos más polémicos de las últimas jornadas fue la declaración de testigos calificados que afirmaron que los filtros de cal sodada —fundamentales para depurar el aire dentro del submarino— no tienen fecha de vencimiento. Esta afirmación choca frontalmente con los informes de auditoría internos de la propia Armada y con los datos que el entonces jefe de Gabinete, Marcos Peña, presentó ante el Congreso en 2018. Los registros indican que el 90% de los filtros estaban vencidos al momento de la última misión, una falla crítica que compromete la seguridad de la tripulación.
El misterio de la válvula Eco 19
Otro eje de conflicto técnico en el Ara San Juan es el funcionamiento de la válvula Eco 19. Esta pieza es de vital importancia en la causa, ya que fue el punto de ingreso del agua de mar que provocó el incendio de las baterías previo al hundimiento. La querella ha denunciado intentos por parte de algunos testigos de instalar la hipótesis de un «error humano» accidental para desviar la atención de las fallas de mantenimiento y las órdenes superiores.
Específicamente, se desmintió la versión de un testigo que aseguró que la válvula pudo abrirse porque «alguien se apoyó» en una supuesta manija. Para refutar esto, Carreras presentó imágenes obtenidas durante inspecciones en Tandanor que demuestran que la pieza se acciona mediante un volante que requiere múltiples vueltas de fuerza. «No es una manija y nadie puede abrirla simplemente apoyándose», detalló la abogada, exponiendo lo que considera un intento burdo de culpar a los propios tripulantes fallecidos por la tragedia.
El rol de los familiares y la amnesia militar
La expectativa para las próximas audiencias se centra en el testimonio de cuatro familiares de los tripulantes. Estas personas aportarán material, documentos y pruebas que sus parejas les habrían dejado o comunicado antes de la partida final. Se espera que estos elementos sirvan para romper la «amnesia» selectiva que han mostrado varios mandos militares, quienes durante el juicio afirmaron no recordar procedimientos básicos o reuniones clave de la fuerza.
La querella también criticó la banalización de los organismos de control interno, señalando que algunos testigos intentaron describir al Consejo de Armas Submarinas como una «reunión de amigos» para restarle carácter formal y responsabilidad legal a sus decisiones. Para los familiares, estos intentos de informalidad son una falta de respeto a la memoria de las víctimas y una maniobra para diluir la cadena de mandos.
Conclusión: un juicio en busca de coherencia
El proceso judicial por el Ara San Juan se encuentra en una encrucijada donde la pericia técnica y la ética testimonial definirán el veredicto. La denuncia de un pacto de silencio pone de manifiesto la histórica dificultad de investigar las estructuras militares desde adentro. En última instancia, la justicia deberá decidir si los testimonios vertidos hasta ahora son errores de memoria o parte de una estrategia deliberada para sepultar la verdad junto con el submarino en el fondo del Mar Argentino.
