El uso de la tarjeta SUBE cayó casi 20% en enero y fue su peor registro histórico

El sistema de transporte registró apenas 240,4 millones de viajes, marcando un desplome histórico por el impacto de los tarifazos y la migración hacia medios de pago digitales.

El uso de la tarjeta SUBE se derrumbó un 18,4% interanual durante el mes de enero, consolidando la caída más pronunciada desde que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) tiene registros. Según el último Informe Mensual de Pagos Minoristas, se realizaron apenas 240,4 millones de viajes, una cifra que palidece frente a los 370,4 millones registrados en años de tarifas subsidiadas. Este fenómeno, impulsado por el fuerte incremento en el costo de vida y los pasajes, refleja un cambio drástico en los hábitos de movilidad de los argentinos.

Un desplome sin precedentes en la serie histórica

Al analizar la evolución del transporte bajo la gestión actual, los datos del BCRA revelan una tendencia de deterioro constante. Si bien marzo de 2024 había mostrado una caída del 18,1%, el registro de este último enero rompe todos los techos previos de retracción. Comparado con diciembre de 2023, el volumen de viajes prácticamente se redujo a la mitad, evidenciando que el «tarifazo» ha forzado a millones de usuarios a racionalizar sus traslados o volcarse a medios alternativos.

El gasto en transporte ya supera los $100.000 mensuales para un usuario promedio, un peso que se vuelve insoportable para los salarios rezagados. En este contexto, la serie de caídas interanuales durante 2025 (que oscilaron entre el 10% y el 16%) parece haber sido solo el preludio de la crisis actual del sistema.

La migración hacia el QR y el fin de la hegemonía SUBE

Ante el aumento de las tarifas, los usuarios han comenzado a abandonar la SUBE tradicional en favor de billeteras virtuales y códigos QR que ofrecen promociones para alivianar el bolsillo. Según un informe de la UBA y el Conicet, para fines de 2025 el pago electrónico alternativo ya representaba:

  • 34% de los viajes en subte.

  • 6,2% de los viajes en colectivos del AMBA.

  • 14% del uso en ciudades del interior como Córdoba y Mendoza.

A nivel nacional, las transacciones mediante tarjetas de crédito, débito, QR o tecnología NFC ya concentran el 8,3% del total de operaciones, fragmentando un sistema que antes estaba centralizado exclusivamente en la tarjeta plástica estatal.

El mapa de los precios: del AMBA al interior

La disparidad tarifaria sigue siendo un eje de conflicto. Tras la eliminación del Fondo de Compensación al Transporte Público del Interior en 2024, el boleto en las provincias escaló hasta alcanzar un promedio de $1.490 en marzo de 2026, un 42% por encima de los valores reales de 2019.

En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los valores también muestran una presión creciente:

  • Colectivos GBA: $832,57.

  • Colectivos CABA: $681,85.

  • Subte: $1.363 (con proyección a $1.414 en abril).

  • Trenes: $280 (mínimo).

El costo real vs. la tarifa pagada

El Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA y el Conicet advierte que el «costo técnico» del transporte (lo que debería valer el boleto sin subsidios) asciende a $1.811 por pasajero en febrero, o $2.001 si se incluye el IVA.

Esta brecha entre el costo real y lo que el Estado reconoce ($1.728) pone en jaque la sostenibilidad del sistema. Mientras tanto, el Gobierno nacional celebra un ahorro fiscal de $15.000 millones mensuales, aunque el costo social se traduce en estaciones más vacías y una movilidad cada vez más restrictiva para los sectores vulnerables.