El consumo masivo no toca piso: las ventas en autoservicios cayeron un 10,3% en febrero
Un relevamiento sobre 3,5 millones de tickets confirmó que la crisis minorista se profundiza. El interior del país es la región más afectada por la pérdida de poder adquisitivo.
La recesión económica continúa golpeando el corazón del consumo en Argentina. Según el último informe de la consultora Scanntech, las ventas en los autoservicios de todo el país registraron una caída del 10,3% en febrero respecto al mismo mes del año anterior. La cifra no solo ratifica la tendencia negativa del inicio de 2026, sino que también muestra un retroceso intermensual del 10,5% frente a enero, evidenciando que el enfriamiento de la demanda interna lejos está de encontrar un piso.
Radiografía de un bimestre en rojo
El informe Radar Scanntech, que procesa datos de más de 3,5 millones de tickets emitidos en 607 puntos de venta —incluyendo tiendas independientes y autoservicios grandes—, arroja un panorama sombrío para el primer bimestre del año. Con el dato de febrero, el segmento acumula una contracción del 9% en lo que va de 2026.
Pese a que las unidades vendidas se desplomaron, la facturación de las empresas del sector mostró un incremento nominal del 15,7% interanual. Sin embargo, este fenómeno es puramente nominal y responde a la inercia de precios: en la comparación directa contra enero, la facturación también entró en terreno negativo, lo que enciende alarmas sobre la sostenibilidad financiera de los comercios de proximidad.
El ticket promedio y el cambio de hábitos
El comportamiento del consumidor refleja una estrategia de supervivencia ante la inflación. En febrero, el ticket promedio se ubicó en $9.930, lo que representa un aumento del 22,7% respecto al año pasado, pero apenas un 0,1% por encima de enero.
Este estancamiento en el valor del ticket, sumado a una caída del 5,7% en la cantidad de comprobantes emitidos, indica dos realidades:
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Menos visitas: La gente concurre menos veces al punto de venta.
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Menos unidades: El volumen de artículos por compra ha disminuido, priorizando lo estrictamente esencial y abandonando las compras de «stockeo».
Disparidad regional: el interior sufre más
El impacto de la crisis no es uniforme en todo el territorio. El informe destaca que el interior del país experimentó una caída del consumo del 11,9% interanual, casi el doble que la registrada en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde el retroceso fue del 5,4%.
Esta brecha se explica, en parte, por el mayor peso de los costos logísticos y la menor capilaridad de promociones agresivas en las provincias. No obstante, en ambas regiones las empresas lograron facturar más que el año pasado debido a la actualización de precios, que en promedio para la canasta de consumo masivo fue del 22,8% interanual.
Alimentos y bebidas: los rubros bajo la lupa
Dentro de la canasta analizada, las bebidas fueron el rubro con mayor presión inflacionaria en el último mes, con una suba del 3,3% respecto a enero. Por su parte, los alimentos promediaron un alza del 1,1%, aunque algunos productos de primera necesidad mostraron picos alarmantes:
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Harinas: +5,1%
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Azúcar: +3,7%
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Leche: +3,4%
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Aceite: +2,2%
Estos incrementos en productos básicos, que componen la base de la dieta alimentaria, explican por qué el consumo se retrae incluso en los niveles socioeconómicos que no pueden postergar estas compras.
