Kicillof lanzó su usina de ideas y polarizó con Milei por el caso $LIBRA

El gobernador bonaerense presentó el Centro de Estudios Derecho al Futuro en La Plata, donde cuestionó la política económica nacional y denunció una doble vara judicial que protege al oficialismo.

Axel Kicillof consolidó este martes su proyección nacional al inaugurar el Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF), el nuevo think tank del Movimiento Derecho al Futuro. Durante el acto en el Teatro Coliseo Podestá de La Plata, el mandatario bonaerense presentó el informe «Diez mentiras y una zoncera», un documento técnico destinado a refutar los indicadores de crecimiento y baja de inflación que pregona el Gobierno nacional. En un discurso con fuerte tono de campaña hacia 2027, Kicillof vinculó las irregularidades del caso $LIBRA con una supuesta persecución judicial contra Cristina Kirchner, buscando movilizar a la militancia peronista en todo el país.

Un búnker intelectual para confrontar el modelo económico

El CEDAF nace con el objetivo de formar cuadros políticos y elaborar diagnósticos sociales y económicos que sirvan de plataforma para una alternativa al gobierno de Javier Milei. En su presentación, Kicillof fue tajante respecto al estado de la economía: «La macro está mal y la micro está horrible». El gobernador sostuvo que el Ejecutivo nacional intenta instalar una narrativa falsa sobre la recuperación económica mientras la realidad de los sectores productivos y el consumo interno se deteriora.

El informe inaugural del centro de estudios busca desmitificar lo que el kicillofismo denomina una «operación ideológica» para culpabilizar a las víctimas del ajuste. Según el mandatario, el origen de la crisis actual es deliberado y responde a un modelo que beneficia a sectores específicos en detrimento de las mayorías. Bajo la consigna «No sos vos, es Milei», el gobernador intentó conectar el malestar social directamente con las decisiones de la Casa Rosada.

El caso $LIBRA y la «doble vara» judicial

Uno de los momentos de mayor tensión política se produjo cuando Kicillof abordó las nuevas evidencias en el caso $LIBRA. La causa, que investiga una presunta criptoestafa que involucraría al Presidente, fue utilizada por el gobernador para señalar una asimetría en el tratamiento de la Justicia. «Si detrás de esto hubiera cualquier dirigente del campo popular, estaría inmediatamente preso», sentenció, subrayando la falta de avances contra figuras del oficialismo.

La crítica cobró mayor relevancia al coincidir con la declaración de Cristina Fernández de Kirchner en los tribunales de Comodoro Py por la causa Cuadernos. Kicillof calificó la citación de la exvicepresidenta como un «show mediático» diseñado para distraer a la opinión pública de los escándalos que salpican al entorno presidencial. Para el líder bonaerense, existe una estrategia coordinada para proteger a los actores del mercado financiero mientras se persigue políticamente a la oposición.

Armado federal y señales hacia 2027

El acto no fue solo una presentación académica, sino una demostración de fuerza política tras el triunfo del kicillofismo en las internas del PJ Bonaerense. Rodeado de ministros clave como Gabriel Katopodis, Andrés Larroque y Augusto Costa, y con el respaldo de líderes sindicales de la CGT y la CTA como Héctor Daer y Hugo Yasky, Kicillof hizo un llamado a despertar las «células dormidas» del peronismo.

El gobernador instó a la militancia a recuperar presencia en fábricas, barrios y escuelas, remarcando que el proyecto debe tener un alcance federal. En lo que muchos leyeron como el lanzamiento de su carrera presidencial, Kicillof pidió no dejarse amedrentar por la hostilidad del oficialismo en redes sociales y llamó a pensar un modelo de país alternativo. Con el CEDAF como usina de propuestas, el kicillofismo busca ahora nacionalizar su construcción política de cara a los desafíos electorales que se avecinan.