Inflación de marzo: los alimentos impulsan el índice hacia el 3%
Un relevamiento privado detectó una suba del 0,7% en la segunda semana del mes. Educación y tarifas reguladas presionan sobre el costo de vida general.
La dinámica de precios en la Argentina muestra señales mixtas durante el tercer mes del año. Según el último informe de la consultora EcoGo, dirigida por Marina Dal Poggetto, la inflación general de marzo se proyecta en torno al 2,9%. Aunque el rubro de alimentos y bebidas se mantiene ligeramente por debajo de ese promedio, el peso de los productos básicos y el fuerte impacto de rubros estacionales como educación y servicios regulados consolidan un piso inflacionario difícil de perforar.
Alimentos: entre la inercia y los picos de consumo
Durante la segunda semana de marzo, los alimentos consumidos en el hogar registraron un incremento del 0,7%. Con este dato, la proyección específica para el rubro se ubica en un 2,1% mensual. Si se integra el consumo fuera del hogar (restaurantes y bares), que mostró una variación más moderada del 0,8%, el incremento total del sector alimentos promedia el 1,9%.
El análisis por subcategorías revela comportamientos dispares:
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Carnes y derivados: El sector lideró los aumentos con una suba del 0,8% semanal. Sin embargo, la carne vacuna funcionó como un ancla al registrar una leve baja del -0,1%, mientras que el pollo (2,2%) y los fiambres (2,7%) traccionaron el promedio hacia arriba.
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Dulces y almacén: La categoría de azúcar, miel y dulces rompió su tendencia de estabilidad con un salto del 1,6%, impulsada principalmente por los edulcorantes y mermeladas.
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Frutas y verduras: Tras la fuerte volatilidad de inicio de año, estos productos mostraron subas marginales del 0,7% y 0,2% respectivamente, buscando un nuevo equilibrio de precios.
Los motores del índice general
Más allá de lo que ocurre en las góndolas, el 2,9% proyectado para el nivel general responde a factores que exceden la canasta alimentaria. El inicio del ciclo lectivo posicionó a Educación como el componente de mayor presión, con un aumento del 12%. A esto se suman los ajustes en las tarifas de electricidad, gas y transporte, además del impacto directo de la suba de los combustibles analizada recientemente.
Un dato relevante del informe es el «índice de difusión», que mide qué tan generalizados son los aumentos. En la última semana, solo el 6% de los productos relevados sufrió variaciones alcistas, lo que sugiere que la inflación no está siendo traccionada por una suba masiva de todos los artículos, sino por incrementos específicos y muy marcados en sectores clave.
Perspectivas para el cierre del mes
Con un arrastre estadístico del 0,8% proveniente de febrero, el escenario para el cierre de marzo dependerá de la estabilidad del dólar y de la capacidad de absorción del mercado frente a los nuevos cuadros tarifarios. Aunque la inflación de alimentos parece desacelerar respecto a meses previos, su incidencia en la canasta básica sigue siendo el principal foco de preocupación para el poder adquisitivo de los salarios.
