Alarma sanitaria: el Gobierno suspende de facto la vacunación pediátrica contra el covid

Pese a las recomendaciones de la Sociedad Argentina de Pediatría, el Ministerio de Salud discontinuó la entrega de dosis para menores de 12 años, dejando desprotegida a la población infantil de riesgo.

Un vacío en el Calendario Nacional de Vacunación

La gestión sanitaria del ministro Mario Lugones enfrenta una denuncia crítica por parte de especialistas y autoridades provinciales: la interrupción en el suministro de vacunas pediátricas contra el covid-19. Aunque el virus mantiene su peligrosidad en grupos vulnerables, la provisión de dosis por parte del Estado nacional —responsable legal de su adquisición y distribución— se encuentra paralizada desde noviembre de 2025.

La situación no solo se manifiesta en el faltante físico de insumos en hospitales de referencia como el Garrahan o el Gutiérrez, sino también en una modificación silenciosa de la información oficial. Actualmente, los canales digitales del Ministerio de Salud restringen la población objetivo de la vacuna a mayores de 12 años, omitiendo la recomendación vigente para bebés desde los 6 meses.

El riesgo para las infancias y la advertencia de la SAP

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la doctora Alejandra Gaiano, infectóloga pediatra, fue tajante: la vacuna sigue siendo necesaria. «Se recomienda para todos los bebés de 6 a 24 meses y, a partir de esa edad, para niños con factores de riesgo como cardiopatías o patologías respiratorias», explicó. La especialista subrayó que tanto las dosis contra el covid como las antigripales son seguras y efectivas, desestimando los crecientes discursos antivacunas que parecen permear la función pública.

La preocupación escala al observar las estadísticas de mortalidad infantil vinculadas al virus. Según Sofía Gastellu, referente del colectivo Niñez en Riesgo, el impacto no se limita a pacientes con enfermedades preexistentes. «El 43% de las muertes pediátricas por covid correspondieron a niños previamente sanos», advirtió, tras anticipar un pedido de informes urgente ante la cartera de Salud.

Provincias en alerta ante la falta de insumos

El ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, denunció la «discontinuidad total» en la provisión. Según el funcionario bonaerense, la falta de vacunas pediátricas contra el covid se suma a la escasez de dosis contra la influenza (gripe) para bebés de 6 a 24 meses y la vacuna contra la bronquiolitis.

«Por ley, las debe adquirir el Estado nacional. Debe encargarse de definir el Calendario Nacional, comprarlas y distribuirlas. Este gobierno está incumpliendo la ley», afirmó Kreplak.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la situación es similar: los sistemas de turnos para vacunación pediátrica covid permanecen inactivos por falta de stock, dejando a miles de familias sin respuesta ante la proximidad del invierno.

El espejo de la gestión estadounidense

El giro en la política sanitaria argentina parece alinearse con las posturas de Robert Kennedy Jr., actual referente de Salud en Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. El año pasado, dicho país dejó de recomendar la vacuna para niños sanos y embarazadas, una medida que fue calificada de «inaceptable» por infectólogos locales como Ricardo Teijeiro (Hospital Pirovano).

Especialistas como Gerardo Laube, del Hospital Muñiz, sostienen que el covid debe tratarse con una lógica similar a la gripe: actualizar las cepas y mantener los esquemas activos. Sin embargo, ante el silencio oficial del Ministerio de Salud y el desarme de la anterior Comisión Nacional de Inmunizaciones, el acceso a este derecho a la salud ha quedado, por ahora, suspendido.