Crisis gastronómica: cerró la histórica pizzería «La Continental» de Lomas
El emblemático local de La Continental, ubicado en el centro comercial de Lomas de Zamora, bajó sus persianas tras décadas de actividad debido a la fuerte caída del consumo.
El paisaje urbano del sur del Gran Buenos Aires ha perdido uno de sus puntos de referencia más tradicionales. La sucursal de la cadena La Continental, situada en la estratégica calle Laprida al 260, cesó sus operaciones de forma definitiva. La noticia, que sorprendió a clientes habituales y comerciantes vecinos, se inscribe en un complejo escenario de recesión que afecta al sector gastronómico bonaerense. Según explicaron desde el entorno del comercio, el combo de ventas en declive y costos operativos en alza —particularmente en servicios públicos e insumos básicos— tornó insostenible la continuidad de la estructura.
Un icono que no resistió la coyuntura
Ubicada en el corazón de Lomas de Zamora, la pizzería no era solo un restaurante, sino un centro de reunión que funcionaba como cafetería desde el desayuno hasta la cena. A pesar de encontrarse en una de las zonas peatonales y comerciales con mayor tránsito del Conurbano, la afluencia de público no fue suficiente para compensar el deterioro de la rentabilidad.
“Era un lugar que siempre tenía gente; verlo cerrado parece mentira”, comentó un comerciante de la cuadra a medios locales. La percepción entre los trabajadores de la zona es unánime: el cambio en los hábitos de consumo es drástico. Si antes las salidas a comer eran una rutina sin mayores cálculos, hoy los clientes «miran dos veces el precio antes de sentarse», reflejando una pérdida de poder adquisitivo que golpea directamente al ocio y la alimentación fuera del hogar.
El sector gastronómico en estado de alerta
El cierre de La Continental en Lomas no es un hecho aislado, sino el síntoma de una crisis profunda que atraviesa la gastronomía argentina. Durante el último año, se han registrado más de 100 cierres de restaurantes de diversas escalas. Los datos de consultoras privadas, como Kantar, son elocuentes: el 76% de los argentinos ha reducido la frecuencia de sus salidas a comer, cifra que trepa al 85% en los sectores socioeconómicos más vulnerables.
| Indicador del Sector (2025-2026) | Variación / Dato |
| Caída de ventas (promedio país) | Superior al 50% |
| Baja de ventas en polos (Palermo/ST) | 30% |
| Reducción de salidas (Población general) | 76% |
| Principales causas | Alquileres, energía e insumos |
Incluso en polos gastronómicos consolidados de la Ciudad de Buenos Aires, como Puerto Madero o San Telmo, la actividad muestra retrocesos significativos. Aunque las pizzerías y los bodegones solían ser los segmentos con mayor «oxígeno» por ofrecer opciones más económicas, el caso de Lomas de Zamora demuestra que ni siquiera los clásicos están a salvo de la contracción económica.
Perspectivas de un escenario incierto
La combinación de una inflación persistente en alimentos y el ajuste en las tarifas de servicios públicos ha creado una «pinza» sobre los márgenes de ganancia. Para muchos empresarios del sector, la estructura de costos fijos —alquileres en zonas comerciales y salarios— se ha vuelto inmanejable frente a una demanda que prioriza el ahorro.
El cierre de este local histórico deja un vacío en la calle Laprida y enciende las alarmas sobre el futuro del empleo en el rubro. Sin una reactivación clara del consumo interno o medidas que alivien la presión sobre los establecimientos medianos, el mapa gastronómico del Conurbano corre el riesgo de seguir perdiendo sus piezas más tradicionales.
