Argentina: confirman nuevos casos de dengue y coqueluche

El Boletín Epidemiológico Nacional confirmó nuevos contagios de dengue, influenza y coqueluche, instando a la población a reforzar la vacunación y la vigilancia activa para prevenir brotes en diversas regiones.

En un contexto de constante monitoreo sanitario, las autoridades de salud de Argentina han encendido las alarmas tras la confirmación de nuevos casos de dengue, influenza y coqueluche en distintos puntos del territorio nacional. Según el último reporte del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), se han detectado contagios recientes de dengue en las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires, lo que ha llevado al Ministerio de Salud a solicitar una intensificación en las medidas de prevención y, fundamentalmente, en los esquemas de vacunación para mitigar riesgos antes de un posible escenario de circulación comunitaria masiva.

El avance del dengue y el factor del viajero

La situación del dengue en Argentina presenta un matiz particular en esta temporada 2025-2026. Hasta la fecha, el total de casos confirmados asciende a 20, pero un dato estadístico resalta sobre el resto: el 70% de estos registros corresponde a personas con antecedentes de viaje al exterior. Recientemente, se detectó un caso en Entre Ríos proveniente de República Dominicana, mientras que en la localidad bonaerense de Morón se investiga el origen de otro contagio.

Aunque el escenario actual se califica técnicamente como de «bajo riesgo», los especialistas advierten que no hay margen para la complacencia. La posibilidad de ingreso de nuevos serotipos y la existencia de áreas con condiciones climáticas favorables para la reproducción del mosquito Aedes aegypti mantienen la vigilancia en un nivel alto. El objetivo primordial es evitar que los casos importados den lugar a una transmisión local sostenida que sature los sistemas de respuesta primaria.

Influenza y virus respiratorios: un panorama estable pero bajo lupa

En cuanto a los virus respiratorios, el BEN indica que la circulación se mantiene en valores bajos y estables. Sin embargo, la detección de la Influenza A (H3N2) ha captado la atención del Laboratorio Nacional de Referencia de la ANLIS Malbrán. Entre las semanas 6 y 7 se identificaron 18 nuevos casos del subclado J.2.4.1 (K), elevando el total nacional a 76 casos.

La distribución geográfica de la influenza muestra una dispersión notable:

  • Ciudad de Buenos Aires: 11 casos.

  • Mendoza y Buenos Aires: 9 casos cada una.

  • Santa Cruz: 8 casos.

  • Otras jurisdicciones: Se registran casos aislados en Catamarca, La Rioja, Corrientes, Neuquén y Santa Fe, entre otras.

La recomendación oficial es fortalecer la subtipificación y la caracterización genética de las muestras. Esta labor técnica es crucial para anticipar cambios en los patrones virales y ajustar las campañas de vacunación estacional de manera efectiva.

Coqueluche: la importancia de completar esquemas

La coqueluche (o tos convulsa) también ha mostrado una actividad relevante. Solo en la séptima semana del año se notificaron 19 nuevos casos, acumulando un total de 172 en lo que va de 2026. Si bien los expertos señalan que las cifras son estables respecto al incremento observado durante el año anterior, la incidencia de 0,37 casos por cada 100 mil habitantes es superior a los promedios históricos de períodos previos.

La cartera sanitaria ha sido enfática: la vacunación completa es la única herramienta eficaz para prevenir cuadros graves, especialmente en la población pediátrica. Existe una preocupación latente por las disparidades en las coberturas vacunales entre las distintas provincias, lo que exige una estrategia de sensibilización territorial más agresiva para cerrar las brechas de inmunización.

Hantavirus en zona de brote

Finalmente, la situación del hantavirus presenta un desafío geográfico específico. Con un nuevo caso positivo en Salta, el total acumulado en 2026 llega a 20, pero el consolidado de la temporada alcanza los 80 casos confirmados. Esta cifra sitúa a las regiones Centro y Sur del país técnicamente en «zona de brote», mientras que el Noroeste Argentino (NOA) permanece en estado de alerta.

La vigilancia epidemiológica se ha vuelto una pieza de ajedrez fundamental para el sistema de salud argentino. La combinación de enfermedades endémicas como el dengue y el resurgimiento de patologías prevenibles por vacunas como la coqueluche exige una ciudadanía informada y un Estado presente en la inmunización. La prevención, hoy más que nunca, depende de la rapidez de la detección y la responsabilidad colectiva en el cumplimiento de los calendarios nacionales de vacunación.