El fiscal del caso Loan descartó cualquier responsabilidad de la familia

Carlos Schaefer desmintió versiones mediáticas y ratificó que no existen pruebas contra el entorno directo del niño. Los familiares mantienen su rol de querellantes en la causa judicial.

A casi dos años de la desaparición que conmocionó al país, la justicia federal busca echar luz sobre las persistentes versiones extraoficiales que intentan vincular al círculo íntimo de Loan Danilo Peña con su paradero desconocido. El fiscal Carlos Schaefer, responsable de la instrucción, fue categórico este lunes al asegurar que, tras un análisis exhaustivo del expediente, no existe ningún elemento probatorio que comprometa a los padres o hermanos del menor en el hecho investigado.

La legitimación procesal como respuesta jurídica

Uno de los argumentos más sólidos esgrimidos por el Ministerio Público Fiscal radica en la actual estructura de la causa. Schaefer subrayó que la familia de Loan interviene en el proceso bajo la figura de querellante. En el sistema penal argentino, esta condición es otorgada exclusivamente a quienes son reconocidos como víctimas o damnificados directos.

«Si existiera alguna sospecha mínima sobre ellos, el tribunal no podría haberles aceptado ese rol», explicó el fiscal. La aceptación de la familia como parte querellante funciona, en la práctica, como una validación jurídica de su inocencia frente a las hipótesis de responsabilidad penal que circularon con fuerza en programas de espectáculos y plataformas digitales.

El impacto de la desinformación y el acoso digital

El fiscal Schaefer no ocultó su preocupación por el fenómeno de la «justicia paralela» que se gestó en redes sociales. Denunció que el acoso y el maltrato hacia los padres de Loan no solo carecen de sustento en las fojas del expediente, sino que revictimizan a personas que atraviesan un dolor inconmensurable.

«Las versiones que no están comprobadas dañan a mucha gente. Hoy no existe ninguna prueba que responsabilice a la familia, a pesar de lo que se diga en televisión», enfatizó el funcionario.

Esta campaña de desprestigio, según el entorno judicial, ha entorpecido en ocasiones el flujo de información real, obligando a los investigadores a destinar tiempo y recursos para desestimar pistas falsas o teorías conspirativas nacidas del anonimato digital.

Un juicio con 17 imputados y una pregunta sin respuesta

Mientras la situación de la familia se aclara, la causa principal avanza hacia el juicio oral. Actualmente hay 17 personas imputadas que aguardan la definición del Tribunal sobre la fecha y el lugar donde se llevará a cabo el debate. A pesar de este volumen de acusados y del avance en la reconstrucción de las responsabilidades secundarias, el paradero de Loan sigue siendo la gran deuda pendiente de la investigación.

Tras una reunión mantenida el pasado viernes con los padres del niño, el fiscal reconoció la urgencia de brindarles una respuesta definitiva. «Ellos necesitan saber qué pasó y dónde está su hijo», afirmó, reafirmando el compromiso de la fiscalía por agotar todas las instancias antes del inicio del proceso oral.