Alerta epidemiológica en el AMBA por nuevos brotes de influenza aviar
El Ministerio de Salud de la Nación intensificó la vigilancia tras detectarse focos en Lobos y la Reserva Ecológica Costanera Sur, instando a la población a evitar el contacto con aves muertas o enfermas.
Ante la confirmación de nuevos focos de influenza aviar H5 en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y localidades del interior bonaerense, el Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta epidemiológica. La medida busca reforzar los mecanismos de detección temprana y prevenir el salto del virus a humanos, asegurando una respuesta sanitaria ágil que contenga la propagación de la enfermedad en el territorio nacional.
Localización de los focos y respuesta oficial
La alarma se encendió el pasado 25 de febrero, cuando el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó resultados positivos en la localidad de Lobos y en ejemplares de cisnes coscoroba hallados en la Reserva Ecológica Costanera Sur, en plena Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Estos casos se suman a hallazgos previos en aves de corral en Ranchos y aves silvestres en General Madariaga.
El protocolo de acción contempla un trabajo articulado entre el SENASA y las autoridades sanitarias para:
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Identificación de expuestos: Relevamiento de toda persona que haya estado en contacto directo con los focos detectados.
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Vigilancia activa: Registro obligatorio en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0).
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Seguimiento clínico: Control estricto durante diez días para detectar la aparición de sintomatología compatible.
Pautas de prevención y sintomatología
La influenza aviar, si bien afecta primordialmente a las aves, puede transmitirse a los seres humanos mediante el contacto con secreciones de animales infectados o entornos contaminados. Por este motivo, el Ministerio de Salud enfatizó la importancia de no manipular aves muertas o que presenten comportamientos erráticos.
Los equipos médicos han sido instruidos para monitorizar síntomas clave que puedan manifestarse tras una exposición sospechosa:
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Fiebre alta y tos.
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Dolor de garganta y dificultad respiratoria.
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Conjuntivitis.
En caso de presentar estos signos dentro de los diez días posteriores al contacto con aves, se recomienda realizar la consulta médica inmediata e informar sobre el antecedente de exposición para activar el protocolo de testeo específico.
Medidas de control y contención
La estrategia actual del Gobierno no solo apunta a la salud humana, sino a evitar que el virus se disemine hacia la industria avícola, lo que generaría un impacto económico severo. Se ha solicitado a los productores y ciudadanos que notifiquen de manera urgente al SENASA ante cualquier hallazgo de aves con signos de enfermedad.
La «gestión del riesgo» en este contexto depende de la velocidad de notificación y del cumplimiento de las normas de bioseguridad, evitando el traslado de animales y restringiendo el acceso a las zonas donde se han detectado los brotes.
