ARBA reglamenta los beneficios del régimen de inversiones: impacto directo en Ingresos Brutos

La Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires oficializó el mecanismo para registrar las exenciones del Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas, ajustando alícuotas de retención y percepción para los beneficiarios.

En un movimiento clave para consolidar la política económica bonaerense, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) dictó la Resolución Normativa 9/26. Esta norma establece el procedimiento administrativo para que las empresas que adhieran al Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas (Ley 15.510) puedan hacer efectivos sus beneficios fiscales. La medida busca operativizar los incentivos en un contexto donde la provincia ha optado por un camino propio, diferenciado del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) del ámbito nacional.

El rol de ARBA será central: no solo actuará como registrador de las exenciones otorgadas por el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica (MPCIT), sino que deberá cruzar datos en tiempo real para verificar que los aspirantes no posean deudas exigibles en impuestos clave como Inmobiliario, Automotores y Sellos.

El nuevo esquema para Ingresos Brutos y Sellos

Uno de los puntos más relevantes de la resolución es la adecuación automática de los regímenes de recaudación. Para los contribuyentes que logren el estatus de beneficiarios, ARBA ajustará las alícuotas de los sistemas de retenciones y percepciones del Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Esto significa un alivio financiero inmediato, ya que el beneficio no se limitará a la declaración jurada anual, sino que se reflejará en el flujo de caja diario de las empresas al reducirse la presión de los pagos anticipados.

En cuanto al Impuesto de Sellos, la normativa simplifica el acceso: los beneficiarios deberán dejar constancia de su exención en los instrumentos legales (contratos, escrituras, etc.) con carácter de declaración jurada. Este requisito formal será suficiente para que la agencia recaudadora valide el beneficio sin trámites adicionales ante sus oficinas.

Requisitos y exclusiones del sistema

El acceso a este «paraguas» fiscal no es irrestricto. ARBA ha dejado claro que la información será suministrada exclusivamente por el Ministerio de Producción; es decir, no se admitirán solicitudes directas de los contribuyentes ante la agencia recaudadora. Además, para que el beneficio de Ingresos Brutos impacte en las bases de datos, el sujeto debe estar debidamente inscripto y activo en la provincia.

La transparencia fiscal es otra condición sine qua non. El MPCIT consultará digitalmente la situación de deuda de cada postulante. Aquellos que registren morosidad, ya sea como contribuyentes directos o en su rol de agentes de recaudación, quedarán excluidos del régimen hasta regularizar su situación.

Sectores estratégicos y escalas de inversión

El régimen bonaerense apuesta a la capilaridad productiva, abarcando desde la industria manufacturera hasta los servicios turísticos, salud y sectores de recursos naturales como minería y energía. A diferencia del modelo nacional, los montos mínimos de inversión son más accesibles, partiendo desde los US$ 5.000.000.

Monto de Inversión (en USD) Exención Base Plazo Original
Entre 5 y 50 millones 30% 5 años
Entre 50 y 200 millones 25% 4 años
Más de 200 millones 20% 3 años

El esquema premia la «calidad» de la inversión: se puede adicionar un 10% extra de exención si se crean puestos de trabajo o se produce en parques industriales, y un 5% adicional por políticas de género, sustentabilidad ambiental o incremento de exportaciones.

Un incentivo con sello provincial

Con la puesta en marcha de este registro, la provincia de Buenos Aires busca blindar su competitividad industrial. La estabilidad fiscal y la reducción de la carga tributaria en Ingresos Brutos aparecen como las herramientas principales para atraer capitales en sectores estratégicos. El éxito de la medida dependerá de la agilidad en la comunicación digital entre ARBA y el Ministerio de Producción, asegurando que los beneficios lleguen a las empresas sin burocracia excesiva en un 2026 que demanda reactivación urgente.