Alarma económica: el Indice Líder de la Di Tella advierte un 99% de probabilidad de recesión

El indicador clave de la Universidad Torcuato Di Tella sufrió una caída en enero y anticipa un giro inminente en el ciclo económico, con solo tres sectores mostrando signos positivos.

La economía argentina inicia el 2026 bajo una sombra de incertidumbre técnica que parece disiparse hacia un diagnóstico certero: el fin de la expansión. De acuerdo con el último relevamiento del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, el Índice Líder (IL) —herramienta fundamental para predecir cambios de tendencia en la actividad— registró una caída del 0,58% desestacionalizada en enero. Sin embargo, el dato que ha sacudido a los analistas es la probabilidad estadística de ingresar en una fase recesiva, que ha escalado hasta un crítico 99% para los próximos meses.

Un retroceso que marca el fin de la expansión

La caída de enero no es un fenómeno aislado, sino la confirmación de un enfriamiento que se viene gestando en la micro y macroeconomía. En términos interanuales, el índice muestra una contracción del 1,99% respecto a enero de 2025. Este deterioro en la medición sugiere que los motores que sostuvieron el crecimiento durante el año pasado han comenzado a apagarse, dejando al país en las puertas de un nuevo proceso de contracción económica.

El valor actual del Índice Líder se sitúa en 126,02 puntos. Si bien la serie de tendencia-ciclo mostró un levísimo incremento marginal del 0,11%, este dato resulta insuficiente para revertir la tendencia general, especialmente cuando se lo contrasta con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que ya había reportado una caída del 0,64% en su última medición oficial.

Solo tres sectores logran resistir la caída

El Índice de Difusión (IDCIF), que permite visualizar qué tan extendido está el crecimiento entre los distintos rubros, arrojó un resultado desalentador: apenas el 30%. Esto implica que, de las diez series económicas que componen el indicador general, solo tres lograron mostrar variaciones positivas.

Los únicos componentes que traccionaron a favor en el inicio del año fueron:

  • Ventas de autos a concesionarios: Reflejando una demanda sostenida en el sector automotriz.

  • Despacho de cemento: Un indicador que suele estar atado a la obra pública y privada remanente.

  • Agregado monetario M1 en términos reales: Una variable técnica que mide la cantidad de dinero circulante y depósitos a la vista.

Por el contrario, pilares fundamentales como la recaudación del IVA (termómetro directo del consumo masivo), la producción industrial y el desempeño bursátil a través del Merval, se hundieron en terreno negativo, arrastrando el promedio general hacia la baja.

El mercado, en alerta ante el primer semestre

La lectura de la Di Tella es seguida de cerca por consultoras y bancos, ya que históricamente el Índice Líder ha demostrado una alta eficacia para anticipar los giros en la actividad económica con meses de antelación. Con una probabilidad de recesión del 99%, el debate ya no parece ser si la economía se contraerá, sino cuál será la profundidad y la duración de este nuevo ciclo recesivo que comenzaría a materializarse durante el primer semestre de 2026.

La debilidad en la recaudación tributaria y el estancamiento industrial son los puntos que más preocupan al Gobierno, que enfrenta el desafío de sostener la recaudación y el empleo en un escenario donde los indicadores de confianza y actividad muestran señales de fatiga evidentes.