El drama de la Generación Silver: el 86% de los mayores de 45 años no logra reinsertarse

Un informe de Adecco revela que la edad es percibida como el principal obstáculo para conseguir empleo, superando incluso a la brecha tecnológica, en un mercado que valora la experiencia pero restringe las oportunidades.

El envejecimiento de la fuerza laboral es una realidad global que en Argentina ha comenzado a mostrar su cara más cruda. Según un reciente relevamiento de la consultora Adecco, el 86% de las personas mayores de 45 años que se encuentran buscando trabajo no logran conseguir una posición estable. Este fenómeno, impulsado por el aumento de la expectativa de vida y la baja natalidad, coloca a la denominada «Generación Silver» en una paradoja: son el grupo con mayor experiencia acumulada, pero el que más barreras invisibles encuentra al momento de postularse.

Los obstáculos: el peso de los prejuicios

Para los buscadores de empleo de este segmento, el problema no es la falta de capacidad, sino el sesgo etario. El informe destaca que el 45% de los encuestados identifica a su propia edad como la barrera principal. Muy cerca, con un 43%, se ubica la falta de oportunidades generales en el mercado.

Un dato que rompe con los prejuicios instalados es que solo el 3% de los consultados señaló a la tecnología como una dificultad. Esto demuestra que los perfiles senior han logrado adaptarse a la transformación digital, derribando el estereotipo de que el trabajador mayor de 45 años es refractario a la innovación.

El valor de la experiencia frente a la planificación organizacional

A pesar de las dificultades de acceso, el mercado no ignora el valor de estos perfiles. La experiencia sigue siendo el atributo más valorado por las empresas (49%), seguido por el conocimiento del negocio y la capacidad de resolución en contextos de crisis.

Victoria Loza, directora de Recursos Humanos de Adecco en Argentina, sostiene que la longevidad laboral debe ser una variable central en la planificación de las compañías. «Las organizaciones que sepan integrar diferentes generaciones de talento estarán mejor preparadas para los desafíos futuros», afirmó. La integración intergeneracional no solo es una cuestión de equidad, sino una necesidad estratégica ante una fuerza laboral joven que se reduce año tras año.

Desafíos para el 2026

El escenario para este año plantea la necesidad de políticas activas, tanto públicas como privadas, para fomentar la contratación de talento senior. El mercado laboral argentino enfrenta el reto de dejar de ver a los mayores de 45 como un «costo» o un perfil «sobrecalificado» para empezar a verlos como un activo resiliente.

La denominada «Economía Plateada» no solo implica un segmento de consumo, sino una masa crítica de trabajadores que desean y necesitan seguir activos. Sin un cambio de paradigma en los departamentos de selección de personal, el capital intelectual de una generación entera corre el riesgo de quedar desperdiciado.