Crisis previsional: crece un 11% la actividad laboral entre jubilados ante la licuación de haberes

Un informe del Instituto Argentina Grande revela que la desocupación real alcanza el 13,8% al contabilizar el desempleo encubierto. Más de seis millones de trabajadores operan hoy bajo condiciones de total desprotección.

El panorama social en Argentina presenta una mutación alarmante en la composición de su fuerza laboral. Según el reciente documento «El nuevo rostro de la precariedad», elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG), el modelo económico actual ha empujado a una masa creciente de adultos mayores de regreso al mercado de trabajo, mientras las oportunidades para los jóvenes parecen estancarse.

Basado en el análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del tercer trimestre de 2025, el informe arroja luz sobre una realidad que las cifras oficiales del Indec —hoy cuestionadas tras la salida de Marco Lavagna— parecen subestimar. La brecha es contundente: mientras el organismo oficial reportó una desocupación del 6,6%, el IAG calcula un desempleo real del 13,8% al integrar el concepto de «desempleo encubierto».

El regreso forzado a la actividad

La pérdida de poder adquisitivo de los haberes jubilatorios, sumada al congelamiento de bonos y el aumento desproporcionado en medicamentos y prepagas, ha reconfigurado el día a día de los adultos mayores. El estudio destaca que la tasa de actividad en este segmento creció un 11% en comparación con 2023.

«Vemos que más jóvenes se quedan en su casa y más jubilados tienen que salir a buscar trabajo», advirtió Candelaria Rueda, directora del área de trabajo del IAG.

Este fenómeno se manifiesta con especial crudeza en las plataformas de entrega y transporte, donde la presencia de mayores de 65 años ya no es una excepción. El impacto tiene, además, un sesgo de género: la desprotección laboral aumentó un 33% entre las mujeres de 66 años, frente al 22% registrado en los varones del mismo rango etario.

Seis millones de trabajadores desprotegidos

El concepto de «desprotección» que utiliza el instituto técnico —vinculado al entorno del ministro bonaerense Gabriel Katopodis— define un universo de trabajadores que carecen de aportes, estabilidad, capital propio o calificación.

  • Pico histórico: En 2025, el 44,2% del total de trabajadores (más de 6 millones de personas) se encuentra en esta situación.

  • Evolución: La cifra muestra un deterioro sostenido desde 2016, cuando los trabajadores desprotegidos sumaban aproximadamente 4,7 millones.

  • Contraste sectorial: Mientras el empleo público se retrae, el sector privado no logra absorber esa mano de obra con puestos de calidad, derivando en una precarización del sistema.

El desempleo «debajo de la alfombra»

Para el IAG, la metodología actual del Indec no refleja la atomización y precariedad del mercado actual. El «desempleo encubierto» detectado incluye a personas que, aunque figuran como ocupadas, trabajan apenas unas pocas horas en actividades de alta vulnerabilidad y buscan activamente otra fuente de ingresos.

Indicador Cifra Oficial (Indec) Análisis IAG (Microdatos)
Desempleo Abierto 6,6% 6,6%
Desempleo Ampliado/Encubierto 7,2%
Total Desocupación Real 13,8%

Este escenario se agrava entre los mayores de 66 años, donde el desempleo encubierto creció un 34,1% en un solo año. La conclusión del informe es lapidaria: el sistema no solo está fallando en garantizar un retiro digno, sino que está utilizando a la población pasiva como un parche precario para un mercado laboral que no genera empleo de calidad.